viernes, 1 de junio de 2012

EL EMBARAZO PRECOZ



 

La gravidez en las adolescentes se ha extendido como una verdadera pandemia en nuestros tiempos, tanto que en este momento está considerado como un problema de salud pública, lo cual nos lleva a concluir que estamos pasando por una situación dramática a nivel nacional, las alarmas se han encendido, pero como lamentablemente pasa en nuestro país todo se diluirá como la niebla cuando aparece el sol y será solo un tema que terminara siendo politizado para sacar provecho para fines estrictamente personales y para obtener prebendas a costa de la enajenación colectiva en que está sumida la sociedad. 




La pregunta que surge con lógica arrolladora es ¿Qué hacer para dar solución a tan trágica situación? Como el problema es extenso, de vieja data y avanza a un paso apresurado sin freno ni control, la solución no puede ser efectista prometiendo hacer lo que la gente desea, pero sobre todo usando la demagogia para decirles lo que quieren oír pero que en realidad no tenemos ni ideas claras, ni un proyecto de largo alcance que de solución a tan acuciante problemática.




Como se trata de una situación a nivel nacional y que está generando un problema de Estado superlativo no podemos ser, ni blandengues para tomar decisiones, ni exclusivistas dejando por fuera  ninguna fuerza viva de la nación, ya que para que tenga éxito, debido a que el problema es de todos, debemos participar todos, aquí no es el momento de enarbolar banderas políticas, izar pendones religiosos o dirigirlo a una clase especifica, se trata del futuro del noble pueblo venezolano y no de la supervivencia de una institución, grupo político o estamento social.




Muchas veces teniendo la solución a las situaciones es imposible concretarlas por el terrible egoísmo que tenemos como tarjeta de identidad y nos impide unir esfuerzos para causas nobles pensando solo en los beneficios personales y no en los del colectivo, en otros casos como no somos afectados directamente por el problema, simplemente pensamos que no nos concierne, una familia donde solo hay hijos varones, los padres podrán creer, que están inmunes ante esa enfermedad: llamada embarazo precoz, pero si uno de sus hijos llega a embarazar a una adolescente y las leyes se cumplieran y se enjuiciara por el crimen llevándolo a cárcel, seguramente no pensarían sobre el asunto tan livianamente.




Todo el meollo del asunto tiene dos vertientes que lo originan, la primera es la escasa o nula ausencia de valores morales y espirituales en la mayoría de las familias y la segunda es la estructura social fundamentada en el machismo, algo que impulsan en igualdad de condiciones tanto los varones como las hembras. Suena destemplado oír decirles a las madres a sus hijos, como lo hacía una: hijo sabes que aquí está en el cuarto una cama bien ancha y larga para cuando quiera traer una mujer. Lo demás es de suponerlo, conocí una chica que tubo la desafortunada ocasión de involucrarse sentimentalmente con el joven de la historia, el resultado no puede haber sido otro, sino quedar embarazada y luego rechazada por ambos, dejándola a la deriva con un hijo sin reconocimiento, sin padre y en la más completa indefensión. 




Cuando los mismos progenitores impulsan acciones malsanas no puede esperarse que los hijos desarrollen una vida de virtudes y de buenos sentimientos, los hijos son el resultado de la conducta y el comportamiento que ellos hayan visto en los padres, todo lo que es importante implantar en la vida de las personas se logra por imitación, muy pocas cosas de buena calidad se consiguen en los individuos que han estado viendo malos ejemplos, los hijos serán una imagen que refleje  la vida de sus padres. Por supuesto que hay excepciones a la regla, pero la regla se cumple inevitablemente, conozco una familia que ha vivido en un barrio rodeada mal vivientes, con vecinos inmersos en el consumo y distribución de estupefacientes, observando los enfrentamientos de las bandas rivales, siendo testigos oculares de los ataques a mano armada entre unos y otros, viendo caer por el impacto mortal de las balas a los jóvenes que han desviado su camino engrosando el numero de los prontuarios policiales y la cifra de muertos violentamente, pero son diferentes porque los padres les han dado ejemplo, se han ocupado en cuidarlos en todos los sentidos y han ejercido autoridad sobre ellos, el resultado es que han estudiado, el mayor ya termino su carrera universitaria, el segundo hace el octavo semestre de ingeniería y el ultimo está haciendo la secundaria, los otros siendo contemporáneos y criados en el mismo lugar, las jóvenes en su mayoría son madres de varios hijos de padres diferentes, los varones algunos han muerto asesinados, otros se han hundido en la vorágine de las drogas, muchos ni siquiera terminaron la primaria y algunos están pasando la adolescencia y ni siquiera aprendieron a leer y escribir. ¿Que ha marcado diferencias tan significativas? Indudablemente los valores morales y espirituales que los padres han sembrado, con una atención permanente sin llegar a sofocarlos, pero tampoco sin dejarlos ser libertinos.



Si continuamos ofreciéndole a la juventud métodos y artimañas para evitar el embarazo y no sembramos valores espirituales y morales, lo que hacemos es empujarlos por el  peligroso declive de la promiscuidad sexual, enseñándoles a practicar sexo seguro jamas eliminaremos la problemática, pero lo que si haremos es avivar las pasiones juveniles y contribuir a engrosar el numero de adolescentes embarazadas y a generaciones sin padres responsables.

        Por  el pastor: Fernando Zuleta V. y la colaboración del pastor Alexander Gutierrez.








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