viernes, 29 de diciembre de 2017

SUCESOS



La tierra no deja de girar, el sol no deja de alumbrar,

conociendo el tiempo promedio de cada humano,

duramos como un efímero  parpadeo, pero,

tenemos alma y espíritu, esa es la diferencia,

entre la materia inerte que compone el universo

y la que funciona en nuestro  prodigioso cerebro,

la tierra no puede hablar, el sol no puede argumentar,

la mirifica mente humana si está en capacidad,

para retener, almacenar, seleccionar y ordenar.

El magnífico universo en toda su inmensidad,

obedece a leyes establecidas por su Hacedor,

son rígidas e inviolables, imposibles de trasgredir,

el ser humano está en capacidad de decidir,

solo se somete a su Señor usando su libre decisión,

esa es la diferencia abismal entre  creación material

y el hombre que nace del soplo divino del Creador,

con su palabra dijo y todo se hizo al  instante,

su mano formo y su aliento dio vida a su semejante.


Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario