miércoles, 13 de agosto de 2014

¿TIENES SELFIEMANIA...? ¡CUIDADO!










Entendámonos, somos influenciados por el medio ambiente, las circunstancias, los medios de comunicación y las personas que nos rodean, estamos sometidos día a día a la presión para hacer cosas distintas por razones diferentes y en cantidades crecientes y en muchos casos cambios que no benefician en nada o son completamente inocuos o en su mayoría perjudiciales en grados superlativos.

¿Quién ha podido substraerse a la influencia cibernética en nuestros tiempos? ¿Quién ha resistido la avalancha publicitaria del momento?, para citar solo dos modalidades en la parte comunicacional que han saturado los medios informativos y amenazan con tener el control orbital y obligar a los individuo a bailar al son que les toquen.

Todos los días conseguimos neologismos que debemos aprender para no quedar rezagados, ser catalogados de cavernícolas o aparecer como obsoletos o anticuados, usando términos más convencionales que peyorativos.

Es bueno saber que la velocidad con  que se crean nuevas palabras supera ampliamente la capacidad receptiva de las academias lingüísticas y cada vez que sale un nuevo diccionario, cuando está en la imprenta ya esta desactualizado, hay miles de nuevas palabras que no se conseguirán en su formato, de manera que tenemos que a prender a marchas forzadas, para no exponernos al fenómeno creciente de tener un lenguaje en desuso o aparecer en nuestro medio con un idioma que las generaciones emergentes desconocen.


Derivados del selfie (tomarse una foto uno mismo en español, es decir auto-retrato) como selfiemania, selfititis, selfiologo, selfierista, etc. son palabras nuevas y su desconocimiento significa no estar en nada, así mismo pasa con miles de los neologismos que están surgiendo sobre todo por el avance de las comunicaciones, pero que están desnudando una clase de falencias en los seres humanos que los expertos en las ciencias sociales comienzan a llamar la atención sobre las implicaciones en el comportamiento humano y sus consecuencias.

Algunos psicólogos han anticipado que la selfiemania es evidencia de insatisfacción sexual y que recurrir a ella es síntoma de una necesidad imperiosa de afecto y reconocimiento, pero yendo un poco más al fondo se trata de mostrar un lado oculto de nuestra personalidad donde la vanidad se refleja con fuerza inusitada dando a conocer por medio de esta modalidad aquella área escondida que permaneció en las sombras sin tener la forma o el medio para manifestarse, ahora está al alcance de cualquier mortal, ese pequeño aparatico con cámara incluida que toma fotos sin restricciones o limitaciones y ha contagiado a la humanidad con la selfititis.

Es una nueva modalidad de auto-complacencia en extremo peligrosa para la salud mental y espiritual de los que contraen la novísima enfermedad de la selfiemania, es un nuevo método para causar ataduras y sometimiento a la voluntad del ser humano, que lo lleva a excesos altamente destructivos. Ahora se puede a través de las redes sociales publicar todo y como no hay  límites, es muy difícil que por voluntad propia se tenga auto-control, por lo cual el exhibicionismo se ha escapado de las manos y ha tomado por asalto al mundo entero, haciéndolo ver cada vez más natural, pero en el fondo es perversión y amoralidad a gran escala.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.





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