viernes, 15 de agosto de 2014

¡CONQUISTEMOS EL TIEMPO!


Los días van y vienen, el tiempo es indetenible e imperturbable, no sirve de nada ningún plan que impida su accionar continuo y perenne, simplemente no lo puedes cambiar o parar, lo que si esta a tu mano es sacarle provecho al máximo,  depende de cada uno que hacer con el o en  medio,  los niños no tienen noción de su valor, por lo tanto les es indiferente, los jóvenes de forma general no lo aprovechan, porque tienen la idea que les sobra y lo usan mal  o parcialmente en cosas valederas, los adultos están entretenidos en todas sus variadas responsabilidades y lo dejan pasar sin preocupación, los ancianos se sienten amenazados por él y como respuesta retaliativa lo ignoran y tratan por todos los medios de no prestarle atención, finalmente de manera indiferente nos conformamos con vivirlo pero pocas veces lo convertimos en una fortaleza para obligarlo a hacer nuestro aliado en las conquistas que emprendemos.

La gente no es feliz porque no le queda tiempo para invertir en algo tan valioso y que es una de las mejores maneras de aprovecharnos de él, de sacarle el jugo y explotarlo y debes hacerlo sin el complejo de culpa, porque él, no es algo tangible, ni vivo para sentir, es considerado como una magnitud por lo que se puede medir, pero lo veo como una fuerza devastadora que todo lo vence, que no tiene sentimientos ni nada  perturbable, pero avanza y hace estragos, todo lo deteriora, lo envejece, lo maltrata y al final lo desaparece por el uso y abuso impertérrito que él hace de todas las cosas creadas, si él no tiene ninguna limitación, ni restricción, ni se para o se detiene ante nada o por nada, ¿Por qué deberíamos nosotros tener compasión o escrúpulos a la hora de usarlo para nuestro beneficio personal?

Creo que su perseverancia a ultranza y su permanencia imperturbable nos han convencido de que es invencible y hemos aceptado con fatal realismo la sentencia que ha dictado ¡los he vencido, nadie resiste mi paso formidable de conquistador indetenible e invencible!

Las cosas le temen al tiempo y el tiempo a las pirámides, pero agregaría a esa frase, pero el tiempo terminara venciendo, porque él no compite con nadie, su tarea no es dirimir contiendas, sino avanzar indefinidamente y ¿Quién seguirá sus pasos rítmicos e indetenibles per secula seculorom?.

Ante esos razonamientos es que le hemos cedido el control de todo y aceptamos sin ninguna resistencia la derrota de manera inobjetable, y con seguridad si alguien se le ocurre decir que podemos vencerlo, todo mortal usando su razón y sentido común determinara que ha surgido un nuevo desquiciado mental y para ser sincero es lo que esperaría como  señalamiento ante tal afirmación, porque esto se estará haciendo en un plano natural y humano, pero si aceptamos las cosas sobrenaturales o espirituales, la situación cambia radical y drásticamente, porque el tiempo igual que todo cuanto existe es creación de Dios y por lo tanto sujeto a su Creador y El ha dictaminado como decreto divino: y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1 Jn2:17) y esa sentencia equivale a ser vencedor del temible tiempo sin  atenuantes ni limitaciones, porque esto hace inmortal al hombre, recibe la vida eterna y lo coloca como único en este esplendoroso cosmos infinito.

Así es que si tu eres de los que creen que el tiempo es invencible, para tu bien, para tu regocijo y bienaventuranza te comunico con toda certeza y seguridad que no es así, porque su mismo Creador y el nuestro lo ha hecho vulnerable y completamente conquistable, solo con hacer su voluntad, ahora depende exclusivamente de ti decidir si lo conquistas o te dejas conquistar por él. Recuerda en Cristo somos más que vencedores.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.










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