martes, 19 de agosto de 2014

EL FANATISMO.


   
Significado: Actitud propia de la persona fanática: el fanatismo conduce a extremos peligrosos.

El fanatismo llega a los extremos de odiar y rechazar a todo el que no esté de acuerdo con su posición a ultranza, porque su condición no es la de personas que analizan, sopesan o razonan y con argumentos validos convencen y hacen adeptos y seguidores de su causa, sino las que imponen y toda imposición tiene el demérito de usar la fuerza y la cohesión como mecanismos para someter, en otras palabras no les interesa convencer, sino imponer.

Esta mala praxis ocasiona toda clase de vejámenes en contra de aquellos que no comulgan con sus ideas, debido a que este tipo de comportamiento abandona por completo la sindéresis y el respeto hacia los demás dando por sentado que solo lo que él piensa es valedero, genuino y real.

El fanatismo tiene la propiedad de enceguecer y suprimir todo vestigio de equilibrio en quien ha caído en sus enmarañadas telarañas de desprecio y rechazo por todo aquel no entre en la camisa de fuerza que la obsesión ha construido para cada adepto de su causa.

El fanatismo anula por completo la capacidad de razonar y todo el que se deje arrastrar por esta creciente desbordada de ideas y pensamientos que cercenan la libertad de elección de los hombres es un seguidor y practicante del esclavismo, condición que degrada y hace cada día más miserable la vida de los seres humanos.

No estamos obligados a ser seguidores de nada ni de nadie, la idea de el libre albedrío es que Ud. Mismo elija su camino y aunque no sea el correcto ninguno está autorizado de hacerle cambiar de rumbo por la fuerza, no es la imposición la que debe prevalecer, son las verdades comprobadas, pero más que eso y sobre todo en el campo religioso es el ejemplo que se da y el estilo de vida que demuestra fehacientemente las convicciones de lo que cree.
El fanatismo salta todas las talanqueras de la sensatez, obviando toda forma de pensamiento, creencias e ideas ajenas, deja tras de sí una estela de resentimiento, porque el debate no existe, sino la imposición de un estilo otorgado  por el poder y el rigor de la fuerza que dan las armas, nadie nunca será un genuino seguidor de ideales impuestos por el temor o el miedo a represalias.

La historia está llena de ejemplos y cuando las personas o los pueblos han sido sometidos por la tiranía de sus opresores y se les han impuesto las doctrinas, filosofías o religión, con seguridad el temor por sus vidas o las de la familia han ocasionado que se adhieran a sus planteamientos, pero una vez que la ocasión se presenta no dudan ni por un instante en reclamar la libertad que una vez les fue arrebatada por la punta de las lanzas y espadas en el pasado o por las temibles y ominosas armas de guerra del presente.

El ser humano usa el conculcamiento de la libertad como mecanismo para desposeer de la capacidad de elección a los individuos y así convertirlos en adláteres, que sirvan a intereses mezquinos a toda mente cautiva por la ambición desmedida de imponer su propia voluntad, jamás un buen líder vulnera los derechos de otros, porque no estaría teniendo seguidores, sino hombres serviles  desposeídos de toda dignidad y honra.

Jesucristo el mayor líder que ha pisado este globo terráqueo lo sintetizo de una manera formidable e inigualable, diciendo a sus seguidores:… aprende de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas… (Mt 11:29.) si queremos un líder que muestre en la práctica sus convicciones y de ejemplo con su vida ese es JESUCRISTO, si quieres un caudillo o un farsante puedes seguir a cualquiera, esa es tu elección  respetada aunque no compartida.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.




       



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