miércoles, 28 de diciembre de 2016

EL SENTIDO DE LA VIDA



El sentido de la vida está en tener objetivos, siguiendo una ruta que lo lleven a alcanzarlos, por supuesto que encontraremos en la vía los obstáculos, pero quien tiene claro su propósito, no desistirá por ello, al contrario redoblará el esfuerzo para hacer más gloriosa la conquista.

Quien no sabe que quiere, no alcanzará nada, quien no tiene lugar de llegada no llegará a ninguna parte, quien no sabe qué hacer no producirá ningún beneficio.

Con mucha frecuencia me encuentro con personas que deambulan, y viven al vaivén que les impone las circunstancias, no tienen ninguna meta por alcanzar, su existencia se limita a sobrevivir, no vislumbran un cambio en su accionar, están en un estado de parálisis mental que solo les permite movimientos motores reducidos que impiden ser encasillados en estado vegetativo.

Las causas de esta condición lamentable, tiene muchas variantes, si nos atenemos a las respuestas que dan a la pregunta ¿por que esta en estas condiciones o porque vive de esta forma?

Por norma general, con contadas excepciones trasladaron la causa a terceros y es muy improbable que asuman su personal responsabilidad en el asunto.

Los que están mendigando dinero para comprar alcohol, jamás ven en ese vicio la razón de su miserable vida, al contrario lo magnifican, como decía uno que según el sufría depresión y  con lo único que lograba combatirla era consumiendo bebidas alcohólicas hasta que se acaba el dinero o agotaba la tolerancia del organismo a la ingesta del licor, perdiendo la razón dando el espectaculo mas deplorable y vil que un ser humano puede dar en condiciones de embriaguez total.

A quien culpan los que estan en condicion de calle e indigencia, hay muchos responsables por su degradación, la lista la encabeza el gobierno de turno, le siguen los ricos, continua la familia, en seguida están los vecinos  y conocidos, después anotan a la suerte, hacen responsable a las naciones poderosas ( el imperio), luego al diablo y como colofón terminan incriminando  a Dios.

Vemos que nunca han mencionado su participación directa y esa falta de realismo es la principal razón para no intentar salir del laberinto donde se encuentran, porque la solución a un problema comienza con aceptar que lo tenemos y que somos parte de el, pero también de la solución.

Quien transfiere a otros los causales de sus errores no esta en capacidad de rectificar, por cuanto se deslinda de su participación directa, achacando a otros la responsabilidad por su extravío.

Y aunque todo este asunto es deprimente y nos causa impotencia y desazón, no podemos dejar de creer que aun en la situación más abyecta del ser humano, aún hay oportunidades para el quiera dejar la sobrevivencia y vivir a plenitud, los milagros existen y Dios quiere hacer en los que pongan su confianza en Él, todos los que sean necesarios para liberarte y darte salvación y vida eterna por medio de Jesucristo. Nadie más puede decidir por ti.

Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo.

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