viernes, 29 de abril de 2011

LA CÁRCEL MAS GRANDE DEL MUNDO

Hay tanta aprensión en el ambiente, que a veces se nos antoja que la respiración es mas pesada y el aire  enrarecido hace que sea  por momentos mas densa y entrecortada, pero no es para menos, la angustia permanente, el temor como acompañante personal y la idea de que salimos, sin tener ninguna seguridad de regreso; es una herencia ganada a pulso, por años de  vivir en medio del miedo generalizado , que se ha extendido como una verdadera pandemia, invadiendo todos los recodos del camino.

Hoy cada vez se hace mas difícil entrar a las residencias y hacer visitas, hace un tiempo atrás,un gran amigo mio tuvo la fineza de invitarme a un almuerzo en su apartamento,cuando llegamos finalmente, después de sortear todos los trancos, colas y esquivar como experto tauròmaco, todas las envestidas de los desaforados y agresivos conductores, que mas parecían energúmenos salidos de las tiras cómicas de los Simpson , que hombres verdaderos al volante de costosos y lujosos autos, me apercibi de como esta invadida la cotidianidad de las personas, por el terror que genera la inseguridad en que vivimos, comenzamos a franquear rejas, puertas y cerrojos, cuando finalmente logramos terminar el entramado de toda la  parafernalia, que servían como maquinaria de protección habíamos dejado en nuestro sinuoso y tenso recorrido la friolera de siete( 7), diferentes vallas de contención, entre verjas, rejas y puertas.

¿ Que oportunidad se tendrá de escapar ileso si llegara a presentarse una contingencia?

Esto nos da la idea de que tenemos nuestras moradas por cárcel, y no por dictámenes judiciales o por restricciones tribunalicias, sino por decisiones personales,  nos hemos auto-encarcelado y por motu propio le hemos puesto un cerrojo a libertad, es el advenimiento del imperio del terror, no he tenido el horroroso privilegio de entrar a la antesala del averno, ni al  pandemónium, capital del infierno, que son las horrendas prisiones venezolanas, pero de lo que si estoy seguro, es que estamos dando todos los pasos y muy aceleradamente por cierto, para convertir a nuestro hermoso país en la penitenciaria mas gigantesca de que tenga memoria la humanidad.

Los nervios están de punta, todo lo que veamos un poco diferente o distinto a lo normal y corriente los crispa y la adrenalina comienza a ejecutar su plan defensivo inmediatamente,acelerando el ritmo cardíaco, sobre-alimentando los conductos sanguíneos, para proveer al cuerpo humano de la capacidad motora y de fuerza extraordinaria que necesita cuando las señales y las alarmas alertan del peligro inminente,  en completa armonía y sincronismo con todo el cuerpo.

Por el momento solo escuchamos timoratas y pusilánimes posiciones de algunos voceros, haciendo referencias eventuales y muy poco convincentes del descomunal drama que tenemos puesto en escena, en el cual no hay espectadores, porque todos somos protagonistas de primera línea,es el único teatro donde el elenco lo componen los visitantes a la función, convertidos en actores por fuerza mayor producto del azar y las circunstancias,  habitando en el país del convencionalismo y de la conformidad, inmersos en la manigua de esta selva sumergida en la obscuridad, de una noche que se hace perpetua, atiborrada de las mas disimiles e inesperadas situaciones, producidas por el terror permanente, del ímpetu desbordante y desquiciante de una enfermedad colectiva y extremadamente contagiosa que tiene como definición.: complacencia y adecuación en el medio de las circunstancias = conformismo colectivo.
Si seguimos sumergidos en el sopor de esta moderna y super-peligrosa droga llamada conformidad,con toda
certeza nos convertiremos en el país de los zombis, sin ser practicantes del vudú.

Hay un rictus de fatalismo, que unido al pesimismo conforman un dúo letal, que destruye toda la fuerza moral y  resistencia espiritual de la colectividad y de las individualidad simultáneamente, esto arrastra por la inclinada pendiente del sendero de la vida, tanto a las personas como a los pueblos, produciendo el efecto bola de nieve, que llega a transformarse en una avalancha de impresionantes dimensiones y de consecuencias impredecibles.
Sin el mas mínimo deseo de enardecer los ánimos, pues, me cuento entre los mas férreos defensores de la paz y seguidor del dialogo y la concertación social, soy creyente convencido, de que sino miramos a través de la misma lupa los acontecimientos, nos vemos en el mismo espejo de la realidad presente, olvidamos rivalidades de toda naturaleza, hacemos aun lado los convencionalismos, nos quitamos los harapos de la inadmisibilidad de que no somos corresponsables de la debacle del momento y  aceptamos la parte que nos toca de la culpa por los acontecimientos de la actualidad, teniendo en cuenta que si no somos culpables por comisión,  lo somos por aquiescencia o por negligencia.

Nadie escapa a hacer copartícipe del terrible desmoronamiento moral de la sociedad contemporánea, por lo cual todos tenemos que contribuir a producir el remedio y la medicina que cure tan mefitico y deplorable mal.El filosofo alemán,Manuel Kant dijo: "dos cosas llenan la mente con siempre nuevo y acrecentado asombro, el firmamento estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mi." El se asombraba de esas dos cosas.¿ Que nos asombra a nosotros ?.

Estamos tan acostumbrados a tener la vida al borde del precipicio, en el país de lo exótico y lo antinatural, que una de las identificaciones, que caracterizan mas profundamente al hombre, como es la capacidad de asombro se a desvanecido, no existe, se esfumo.¡ Ya nada nos impresiona ! somos igual a los ancianos que con el paso incontenible de los años pierden los bríos, el tiempo va borrando esa capacidad de respuesta a los  estímulos externos y aunque los sometan a la tortura de la cámara china de la risa, no habrá ninguna sensación como respuesta, porque se a perdido toda facultad de sentir.

Creo que la conciencia perdió los bríos y no conseguimos estimulo externo, ni interno que nos haga recobrar la capacidad de asombrarnos, por los sucesos fuera de lo común que se suscitan a diario, mas bien nos hemos habituado tanto a la violencia, que la conciencia se ha anquilosado,causando un efecto perverso y actuando defensivamente, ante la avalancha manifiesta de lo absurdo e irracional, se cierra a toda emoción y  recurre al manido truco de ignorar la realidad,como un mecanismo defensivo y menos traumàtico, pero que en definitiva no resuelve las cosas pero si las empeora. El gran filosofo alemán Friedrich Nietzsche  dijo: " Dios ha muerto", al observar que el nihilismo se había esparcido estrepitosamente, por toda Europa, negando toda creencia, como consecuencia de haber abrazado los postulados de Marx, que llevados al extremo por sus fanáticos seguidores, pretendían destruir toda la estructura social existente, para dar paso a una sociedad anárquica, que desembocó en el ensayo político-social, más errático, funesto y costoso de la historia humana, porque tratando de reconvertir al hombre en animal social, dictándole los parámetros, del nuevo código ético-moral, y un nuevo enfoque sobre la economía, expuesto científicamente en " el capital," da paso a la instauración de la pesadilla llamada comunismo, de la cual muchos no han podido despertar y unos cuantos con el cerebro embadurnado por ideas filosóficas arcaicas o por doctrinas desconectadas de toda realidad practicable, y fuera de todo contexto, pretenden revivir la era de los dinosaurios en pleno siglo XXI, debe ser que de tanto ver a parque jurásico, se creyeron la utopía o son fervientes admiradores de la mitología griega y terminaron viviendo de los cuentos fantásticos; no podemos vivir de los mitos del monte olimpo, morada de los dioses de la antigua Grecia, ni ser dirigidos por el desaparecido oráculo de Delfos, mientras que los herederos de los inventores de tan quimericos relatos, han superado de largo sus creencias mas ancestrales y milenarias, para nosotros, parase que estiramos el brazo en el tiempo y asimos todas aquellas cosas que deberían ser solo historia y estar ubicadas en el lugar a donde pertenecen, para ser conservados como patrimonio y acerbo cultural de la humanidad, dando paso a lo que modifique positivamente la vacuidad donde estamos inmersos y cambiando el rumbo y la dirección alteremos el ritmo de los acontecimientos, pero me temo que nos gusta mas vivir de ilusiones y cuentos de camino, que realidades presentes.

Parafraseando a Nietzsche, "la conciencia ha muerto," un pueblo aterido por el frió que produce estar aliado con la muerte, ha permitido que el hielo de esa extraña simbiosis, ponga una estigma como marca indeleble en la conciencia, insensibilizando para anular toda reacción que pueda despertarla de su percepción antitética.

El costoso y alienante ensayo, no se hizo en los laboratorios, ni uso cobayos para demostrar la inocuidad de los efectos destructivos o el peligro de sus consecuencias fatales, sino que eligió como centro de investigaciones al suelo ruso y como conejillos de indias a sus habitantes, pero como siempre sucede cuando se experimenta con gérmenes virulentos, se corre el altísimo riesgo de que escapen del control y se conviertan en amenazas letales, para los simples y desprevenidos terrícolas, siendo peor aun, cuando irresponsablemente se liberan de los caldos de cultivo de virus, su mortal provisión, como pasó en la antigua Rusia zarista, que contaminó a un tercio de población mundial, cuando alcanzó su desarrollo mas virulento y extensivo, en su ataque a la institucionalidad y la libre autodeterminación de los pueblos.

Cuando todo parecía indicar, que finalmente toda la humanidad iba a hacer inoculada y contaminada por tan mortal agente patógeno, surgió lo inesperado, salio fuego de sus entrañas y se auto-inmolo, parece que sufrió una combustión interna, la cual nunca a podido ser explicada científica y convincentemente, aunque existen muchos documentos que lo atestigüen, siendo hasta ahora imposible de diagnosticar y menos de tratar médicamente.( continuara)


Por el pastor: Fernando Zuleta V

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