miércoles, 8 de febrero de 2012

EL COMPORTAMIENTO


 


Me he devanado los sesos en no pocas oportunidades tratando de explicarme el comportamiento de los seres humanos, he leído los diferentes planteamientos sicológicos, sociológicos y antropológicos, las posibles causas o razones por las que actuamos, he analizado las situaciones, las implicaciones, las motivaciones y los hechos correlativos que inducen a tal o cual acción y sinceramente no he podido tener un cuadro completo que satisfaga mi anhelo de entender este acontecer diario en nosotros, llegando a la conclusión que ninguna metodología humanista tiene la respuesta, ni la claridad en el asunto.

Los sicólogos nos explican que muchas de nuestras conductas obedecen a los traumas de que hemos sido víctimas en el pasado, asocian nuestro comportamiento con el entorno familiar en que nos hemos desenvuelto o con el medio ambiente en que hemos tenido el desarrollo. Hurgan buscando en la mente los recuerdos ingratos que condicionaron la actitud hacia la vida, desenmarañan una tupida selva de remembranzas sacando con pinzas todo aquello que ocasionó daño a nuestra mente y torció el camino por donde debíamos transitar, pero no logran tener aciertos en la mayoría de los casos y terminan sometiéndose al sicoanálisis como medida desesperada ante la incapacidad de entenderse a sí mismos, la pregunta  que surge con fuerza avasallante es: ¿si no te puedes entender a ti mismo como puedes pretender entender a otros?          

Creo que la vía para entender el comportamiento ajeno, comienza a ser transitada cuando logramos entender el comportamiento personal, si logro entenderme a mí mismo, he dado un paso enorme para entender a otros.

Por otra parte la antropología trata de explicar el comportamiento humano desde el punto de vista social, apelando a la cultura para dar pautas sobre la manera en que los individuos hacen las cosas o porque las hacen.

El comportamiento de las personas obedece a múltiples factores donde inciden la más variada gama de circunstancias que pueden ser históricas, geográficas, culturales, sociales, sicológicas, políticas o religiosas. Haciendo cada una su potencial aporte para el comportamiento del individuo.

Lo cierto del caso es que un buen comportamiento es primeramente el resultado de estar en armonía consigo mismo, una persona que disfrute de paz interior exteriorizara con sus acciones, palabras y hechos todo lo que está oculto a la vista humana de una manera práctica y real, de igual forma sucederá con el que este frustrado, atormentado, decepcionado o viviendo una situación de caos interno.

Es importante que analicemos con conciencia autocritica la manera de relacionarnos con los demás y cuales el resultado de ello, una persona que tenga todo el tiempo serias diferencias con las personas de su entorno, esta incapacitada para relacionarse sanamente con los demás, aunque muchos piensan cuando están en esta situación que todo el mundo está equivocado o todos están en contra.

La dificultad consiste en obtener la paz interior, buscada  en las mas disimiles formas, pero sin éxito alguno por los seres humanos, ya que es vocación del hombre tener paz y vivir en paz, lo que si he percibido es que la desarmonía en los individuos es el resultado de la desazón que produce la inseguridad de no saber su destino final y al no tener certeza de adónde voy a ir, se genera el vacio que produce la insatisfacción saliendo a relucir el mal comportamiento.

Si tu anhelo es tener paz interior y vivir en paz, necesitas tener paz primeramente con Dios, la cual viene a ser el resultado de la justificación por medio de Jesucristo, porque resuelves el problema del pecado y de la culpa que es lo que te impide vivir en paz con Dios, contigo mismo, con las personas y con tu entorno y tener un comportamiento consonó como hombre hecho a imagen y semejanza de DIOS.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.

  

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