domingo, 17 de junio de 2012

LAS SUPOSICIONES






Las  suposiciones  son consecuencias de lo que intuimos pero como estas son ideas sin razonamiento lógico, no todas son validas, muchas nos dejan mal parados, por que nada tienen que ver con la verdad, simplemente  entra en juego la imaginación y la capacidad de hacer proyecciones de lo que pueda ocurrir, sin tener elementos validos que garanticen el acontecimiento porque están supeditadas a las casualidades y no a las realidades. Esto es muy común en los deportes principalmente de conjunto donde los expertos en análisis  detallan una a una las opciones y cuales pueden ser los resultados de la confrontación, pero sucede un imprevisto que nunca falta  y todo el buen elaborado  andamiaje se va al suelo estrepitosamente en menos de lo que demora un monje loco para persignarse y los pronósticos quedan totalmente destrozados.


Las suposiciones es una conjetura, algo hipotético por lo que no existe seguridad en lo que se afirma, pero son muy comunes y se usan mucho debido a la propensión que tenemos de querer adelantarnos al presente y a tener  una aproximación al futuro, esa marcada tendencia es la que nos inclina a conseguir información del porvenir y aquí en esta coyuntura es donde aprovechan los farsantes para engañar con toda clase de artimañas a los incautos que caen en sus intrincadas y elaboradas redes de mentiras  y supercherías.



Nos quedamos perplejos al observar la cantidad abrumadora de personas que andan tras los embaucadores profesionales, para consultarlos como expertos videntes del futuro y lo peor de todo es que se dejan exprimir económicamente, convencidos de que han recibido el conocimiento y la claridad sobre asuntos de la posteridad. Sin embargo lo que llena la copa de asombro es que se dejan llevar a la práctica abominable de sacrificios, a depender de amuletos para la buena suerte, collares preparados para ahuyentar los malos espíritus y toda una elaborada parafernalia de ritos, formulismos o ceremonias que tengan como finalidad asegurarse un futuro promisorio y resguardado de influencias pervertidas.




Ninguna cosa elaborada por el hombre, podrá acezar a la omnisciencia de Dios y si El no da información de lo que sucederá, absolutamente ninguna criatura podrá determinar que va a pasar, la mejor manera es vivir de realidades y verdades y no de suposiciones, nada que el hombre construya tiene poder para contrarrestar fuerzas sobrenaturales y mantener a raya a  huestes espirituales perversas y el único que da protección y nos asegura vivir en libertad de sus intenciones corrompidas se llama: JESUCRISTO  a quien le fue dada toda potestad en el cielo y en la tierra. El es el único que puede guardarnos y no necesitas sino acercarte a Él, con un corazón arrepentido y sinceramente. ¡ As la prueba y nunca estarás solo y El siempre cuidara de ti!.



Por el pastor: Fernando Zuleta V.

LA NECESIDAD DEL RECONOCIMIENTO





Todas las personas necesitan que se les reconozcan sus capacidades, pero la tendencia general, es siempre de ver sus deficiencias y fallas, en realidad estamos más interesados en ver los errores que los aciertos, creo que esta grave debilidad se debe que es un medio de consolarnos para no sentirnos tan mal por nuestras propias carencias y viendo las de los demás pensamos: tiene defectos peores que los míos. Esto es lo que se llama en lenguaje coloquial, "consuelo de tontos", porque en realidad la preocupación tendría que estar centrada en nosotros mismos, con la idea de mejorar en todos los ámbitos y no conformarnos con creer que hay otros peores.


Eso se parece mucho a las riñas callejeras de los jóvenes, cuando encontramos a uno conocido que viene de una reyerta y esta golpeado, sangrando por la nariz, con un labio partido y vuelto un esperpento, al decirle: oye, te dieron duro, el responde para demostrar que a pesar de todo gano el pleito, diciendo: es cierto pero ¡si vieras como quedo el otro! Esto por supuesto es una actitud auto-destructiva por cuanto no tiene en cuenta lo mal que salió del asunto, sino lo peor que le fue al contrincante y se conforma con toda la calamidad que infringió.  Sin aceptar que ambos perdieron la contienda, porque no fueron capaces de dominar sus instintos primitivos y resolvieron las diferencias por la vía menos adecuada como es recurrir a la violencia física. Todo ser humano merece respeto y consideración, ya que lleva impresa la imagen de Dios y eso debería de causarnos temor para actuar en su contra, ocasionándole detrimento en cualquiera de sus componentes (alma, cuerpo y espíritu) porque simplemente un ataque contra el hombre, se traduce en una arremetida contra su Creador.



El reconocimiento por los aciertos hace que las personas se sientan desafiadas a superar lo que han alcanzado y se esfuercen por lograr nuevos éxitos, pero la falta de gallardía impide que hagamos el reconocimiento por ello y de esa manera se desmotiva a quien tiene interés en avanzar en la conquista de objetivos, peor aun si solo señalamos las cosas que no hizo adecuadamente y siempre ponemos el ojo en las minucias y no en el resultado final de la meta.



La necesidad del reconocimiento es una ley implícita y una necesidad explicita, porque no basta con pensar en lo bien que actuó el otro, con la consabida idea, él sabe que lo hizo bien, pero el también espera que se lo reconozcamos puntualmente, siempre nos encontramos con la dificultad de reconocer los meritos de los demás, creo que es más bien un complejo de inferioridad, pensando que si estamos de acuerdo con el éxito del otro nos hacemos inferiores y dejamos a un lado el consejo divino que debemos ver a los demás como superiores a nosotros mismos, porque esto trae bienestar a todos y nos despoja del clásico egoísmo tan difícil de erradicar de nosotros.


Cuando reconocemos los meritos de otros, estamos haciendo una valoración de todo el género humano, por lo cual es incluyente, cuando obviamos los éxitos ajenos estamos menospreciando a toda la humanidad, por lo cual es excluyente. Recordemos que todos los hombres fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, el pecado ha desdibujado y alterado esa imagen en nosotros, pero en Jesucristo se restaura totalmente.¡ la decisión es tuya!.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.

sábado, 16 de junio de 2012

EL LIBRE ALBEDRIO





Siempre está en el ambiente la pregunta ¿Por qué haces eso? Y ello debido generalmente a que no se está de acuerdo con lo que hace el interpelado. Las  respuestas tendrán una variedad amplia y en algunos casos trataran de justificar la acción, así se esté haciendo lo incorrecto.  Pero lo que si no tiene discusión,  es que se uso la capacidad de decisión individual para realizar el acto.


¿Por qué una persona atenta contra su misma integridad ocasionándose daños y males el mismo? Si todos sabemos que inhalar el humo de cigarro, ya que establecido científicamente contiene más de cuatro mil  (4.000) sustancias químicas y unas cincuenta (50) cancerígenas, de esa manera originamos un abanico de gigantescas proporciones para contraer la peligrosa y destructiva enfermedad del cáncer ¿por qué invitamos a tan mortal huésped a que nos destruya?



El libre albedrío es la voluntad permisiva de que nos proveyó  El Creador, para que tengamos la capacidad de determinar y elegir lo que queremos, pero esa libertad está acompañada por la conciencia (la ley moral que hay dentro de cada individuo, para saber que es bueno y que es malo), por la razón (la capacidad de definir que es licito y que es ilícito), la ecuanimidad (el mecanismo para mantener el equilibrio, evitando inclinaciones peligrosas), el buen juicio ( la propiedad de ver lo que conviene y lo que no) y también pudiéramos incluir el dominio propio (el mecanismo para controlar los impulsos) de manera que tenemos una capacidad sorprendente para tener control total de nuestras decisiones y si no la usamos, es porque no queremos.



Cuando hay una señal en la vía es para prevenirnos, no para impedirnos desobedecerla, porque así indique peligro inminente, cada individuo es el que determina si la acepta o la rechaza y dependiendo de ello vienen las consecuencias, de esa misma manera hay leyes divinas que regulan el libre albedrio, para que sepamos cual es el límite entre libertad y libertinaje por ejemplo, pero bajo ningún concepto son para obligarme a acatarlas, si Ud. decide vivir obedeciendo las leyes, no tendrá ningún inconveniente con quien las ha establecido, pero si las ignora y las violenta no será tenido por inocente.




Se nos dio el libre albedrío no para vivir independientes de quien lo dio, sino para vivir en libertad y esta no consiste en hacer lo que quiero sino lo que es legal y esta refrendado tanto por el código moral interno que tenemos, como por los códigos externos donde aparecen legitimizadas las leyes que rigen y controlan las sociedades, todas con el único propósito de que disfrutemos en completa armonía el libre albedrío de que disponemos. Tú fuiste creado libre, pero igualmente lo es tu hermano, tu vecino, tu conciudadano o tus coterráneos en cualquier lugar geográfico donde se encuentren. Por esa razón no podemos hacer lo que caprichosamente nos plazca, porque lo que haga en detrimento de otro, tiene como seguras consecuencias sanciones y eso significa que hay responsabilidad en todo lo que hago sea bueno o sea malo. Si quieres vivir en libertad obedece las leyes y sujétate a las autoridades porque ellas han sido puestas por Dios y el que las resiste, resiste a Dios mismo.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.



viernes, 15 de junio de 2012

SOY HIJO DE LA REVOLUCION







Soy revolucionario desde el momento en que entendí, que revolución significa cambio radical. Me anote en el libro de la revolución y sé que nadie podrá borrar mi nombre de allí,  la revolución me ha influenciado tanto que no percibiría la vida sin ella, el día que prescinda de ella seré hombre muerto entre los vivos, porque en ella encontré la vida y sin ella seguirá la muerte. Mi vida desde entonces se ha plegado a sus postulados y ninguna cosa tiene sentido si no está impregnada de  su aroma de libertad y justicia.


Soy su seguidor incondicional, su propulsor permanente, su ferviente defensor, su constante proclamador y su consuetudinario practicante, nada ha hecho posible que en treinta (30) años de militancia en sus filas de un solo paso atrás en medio de los peligros que se han presentado a lo largo y ancho de este periplo, las vicisitudes pasadas se han constituido en acicates que han impulsado la perseverancia en ella, de la misma manera que los combustibles mantienen avivado el fuego, cada vez que se ha presentado la tormenta  con sus huracanes de poder inconmensurable y han amenazado seriamente la permanencia en ella , la esperanza de un mundo nuevo ha hecho el milagro de redoblar las fuerzas perdidas y literalmente resurgir de las cenizas como la mítica ave fénix, para darle continuidad a lo que se adhirió en mi alma, cuerpo y espíritu, convirtiéndome en uno solo con ella.
¿Qué cual es  el partido y color político a que pertenezco? A ¡ninguno!


Los niños hambrientos y haraposos de la calle no tienen color, ni bandera política. Las madres abandonadas, teniendo que ejercer la prostitución para mantener a su prole no tienen color, ni pendón de sus preferencias.  Los miles de adolescentes entregados a la promiscuidad y a la desbordante y malhadada prostitución no tienen color, ni estandarte político. Los millares  que lloran amargamente la pérdida de sus deudos, por el hampa desbordada y sin control, no tienen color, ni blasón político. Las cantidades alarmantes de niños, adolescentes, jóvenes y adultos que están en las garras del consumo y tráfico de estupefacientes  no tienen color, ni pabellón político. Ante la injusticia, la lenidad, la pérdida de valores, la creciente criminalidad, la economía depauperada, la corrupción desbocada, el hampa desatada, la educación en caída libre y la insensatez y tozudez de los responsables directos de la debacle, ¿se podrá tener color e insignia política?


La revolución en que milito y defiendo me enseño a ver a todos los seres humanos iguales, a amarlos no por que tengan meritos o me amen  sino porque son personas, me creo conciencia de pertenencia y lo que se haga con el extranjero, con el débil, con el anciano, con la viuda, con el niño, con el que no puede defenderse lo están haciendo con todos los hombres de la tierra. Aprendí que no hay diferencia por el color de la piel, por el origen geográfico, por los límites políticos de las naciones, por la descendencia, por la cultura, por la nacionalidad, etc. etc. no significa esto aprobación de todas las conductas y comportamientos, sino respecto y consideración por el único ser que lleva la distinción divina de ser hecho a imagen y semejanza de Dios.

anécdota de la madre Teresa: 

Quisiera contar la historia de una joven que no ganaba mucho dinero, pero deseaba ayudar al prójimo sinceramente. Durante un año no llevó ni compró maquillaje alguno y guardó el dinero que habría gastado en comésticos y ropa. Al cabo de un año, me mandó el dinero ahorrado.


La revolución que me recluto me enseño a derrotar el odio, a vencer al rencor, a rechazar la guerra,  a despojarme del egoísmo, a ser magnánimo, a perdonar el agravio, a disfrutar su completa paz y vivir en total libertad. ¿Quieres pertenecer a esa revolución? Anótate en las filas del ejército de JESUCRISTO y comprobaras que me quede corto al hablar de lo que se logra en ella.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.





jueves, 14 de junio de 2012

LA INDIVIDUALIDAD






"Cada uno tiene la manera de matar piojos" es posiblemente el refrán que más me gusta, porque enfoca de una forma única y especial la individualidad, que es una de las características más sobresalientes de los seres humanos, aun si nos encontramos con gemelos univitelinos o clones idénticos tendrán una apariencia externa iguales, pero sus mentes y pensamientos siempre serán diferentes, por esa razón de nada sirve hacer clones de súper-hombres. Nada ganaríamos con sacar cien copias de Einstein si la mente y capacidad intelectual no son iguales, mas aun es posible que algunas tengan propensión a lo perverso y destructivo. 




El individualismo es en sí, la capacidad de diferenciarnos de los demás aunque se tenga un uniforme que de la sensación de igualdad y parecido con  otros, siendo la más importantes derivación del individualismo la de ver las cosas distintas, aun mirando desde el mismo ángulo, este peculiaridad es la que lleva al ser humano a la constante creatividad y permanente innovación en todos los campos de la ciencia y el saber. Cada vez que el genio inventivo de alguien crea alguna cosa viene otro y le hace modificaciones mejorándola o haciendo algo con nuevas especificaciones siendo más avanzado y técnico, el resultado todos lo conocemos, nuevos descubrimientos y adelantos tecno-científicos permanentemente.


Esa individualidad es mayormente interna, en el intelecto donde se originan los pensamientos y las ideas, de manera general todos pensamos distinto, aunque converjamos en muchas cosas que bien fusionadas y metódicamente organizadas dan origen a espectaculares  descubrimientos y la concreción de fantásticos realizaciones. Es allí donde radica la necesidad de interdependencia, porque cada uno tiene una cosmovisión distinta, pero amalgamando criterios y uniendo conocimientos descubrimos y desentrañamos los misterios  que nos permite acezar, El amo del universo. Es bueno tener en cuenta que solo hay dos maneras de hacer descubrimientos y resolver misterios, primero la voluntad permisiva del Creador para que lo alcancemos y segundo el interés y la diligencia con que nos empeñemos en lograrlo.



La ciencia fue dada para provecho de la humanidad y no está reñida con las disposiciones de Dios, solo que el hombre en su afán por encontrar respuestas a todas sus inquietudes se olvida que estas, están en su Hacedor y comienza a transitar un camino sin su compañía y es allí donde viene el extravío y se  tranca el serrucho. Cuando se une la capacidad que hemos recibido del que nos diseño (entendimiento, sabiduría, individualidad), con la obediencia a sus preceptos (dependencia de El) y la diligencia (persistencia en lo que hacemos) e interdependencia mutua (unidad de criterios, trabajo y cooperación) de seguro seremos capaces de penetrar los mas herméticos y cerrados misterios que existan.


Como individuos estamos en la acuciante necesidad de reconocer las diferencias personales de cada uno y aprovechar tan extraordinario potencial para el beneficio de todos, no hay ser humano que no tenga nada que aportar en la búsqueda de los cambios y mejoras que tanto queremos y estamos urgidos, pero necesariamente tenemos que despojarnos del egoísmo y el personalismo, reconociendo todas nuestras diferencias, pero aprovechando al máximo toda las capacidades individuales de cada quien. El éxito total llegara cuando veamos en cada individuo uno superior a nosotros y reconociendo al único Señor del universo a JESUCRISTO.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.







LA VOCACION






Es el llamado interno a ejercer o realizar una tarea o trabajo especifico, sin tener en cuenta las limitaciones, las implicaciones, las circunstancias o el sacrificio que dicha acción nos imponga. La vocación tiene que ver con convicciones intrínsecas, con motivaciones personales y con deseos del espíritu, de manera que no es cuestión de sentimientos, sino de certeza y seguridad de lo que estamos llamados a hacer por la voz interna de la conciencia y la reafirmación de todo nuestro ser.



La peor tragedia de muchos que eligen una carrera por razones distintas a la que anhelan y quieren, es que nunca se van a sentir pletóricos y realizados con lo que hagan, así reciban muchos dividendos económicos o mucho éxito y reconocimiento público y personal. Cuando una persona tiene hambre, la necesidad que debe satisfacer es saciar su hambre, no se va sentir bien si le ofrecemos un magnifico lugar para descansar, un buen baño de agua caliente para que se relaje, un cama muy halagadora para que duerma, un buen equipo para entretenerse escuchando música o una maravillosa computadora para que navegue, etc., etc. cada vez que el monstruo del hambre ruja en su interior y le retuerza los intestinos recordándole que necesita alimento, la mayor fuerza motivadora será comer. Ninguna otra cosa por especial que parezca reemplazara la necesidad de satisfacer el hambre que lo acogota y no lo deja pensar en otra cosa distinta a esa.


Así mismo pasa con asumir tareas llevando adelante oficios, trabajos o carreras que no son los de nuestra vocación, el resultado es que siempre vamos a estar inconformes y aunque no exterioricemos la confrontación interna con la que a diario tenemos que convivir, ni manifestemos abiertamente los sentimientos, el fantasma de la frustración nos rondara per secula seculorum. Digan todos amen. Hacer lo que es nuestra vocación nos trae satisfacción permanente y alegría constante, cuando vemos caras largas en las oficinas o dependencias públicas o privadas de personas mal humoradas que tratan con desdén y malcriadez al púbico, este completamente seguro que esos individuos no están ejerciendo un trabajo que les agrada, están allí, por la imperiosa necesidad de subsistir y no porque les gusta servir.


Ser servidor encuentra la gratificación en ser útil a otros y lo que más satisface es poder ayudar a los demás a vencer obstáculos o sortear dificultades, por lo cual siempre se mostrara amigable y atento con todo aquel que requiere su atención y ayuda, así que aconsejo que si su vocación no es servir, no consiga empleo donde tenga que hacer ese trabajo, porque su ocupación se convertirá en una tortura china y hará que la vida de los que le rodeen se sienta muy próxima a las flamas del infierno. Trate por todos los medios de estudiar, trabajar y de ocuparse de lo que sea grato y placentero para Ud. de esa manera tendrá más probabilidades de disfrutar de la vida y evitara ser una carga pesada para muchos. Finalmente si no hay alternativa y tiene que hacer lo que no está llamado a hacer, por razones de peso y obvias circunstancias le insto a que lleve su carga al único que puede darle descanso reposo permanentes, al Señor Jesucristo.


Por el pastor: Fernando Zuleta V.




EL MAESTRO





En el lugar geográfico, en la familia donde pertenezco y en el entorno donde viví la niñez, la adolescencia y la juventud, el maestro fue una respetable figura que disfrutaba del reconocimiento general y ejercía autoridad sin cuestionamientos entre sus alumnos y liderazgo en la comunidad, los rasgos más característicos que los identificaba era su vocación de instruir, enseñar y servir. Tengo los mejores recuerdos de todos los que contribuyeron a mi formación, de la mayoría de ellos sus nombres aun los tengo en mi mente, he atesorado sus enseñanzas que están grabadas en mi memoria con  fuego, por lo cual son indelebles, cumpliéndose totalmente lo que está escrito: las palabras de los sabios son como aguijones y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones.




Todas aquellas enseñanzas que el tiempo no ha podido extinguir han sido mi mejor equipaje y la mayor tarjeta de presentación en toda mi existencia, el ejemplo que observe en la mayoría, la abnegación en su desempeño y la dedicación a su monumental trabajo hicieron que surgiera en mi una especial admiración por su extraordinaria y consecuente labor, pero también genero personalmente un gran respeto, tanto que jamás he podido usar una palabra distinta a maestro o profesor cuando me dirijo a alguno de ellos.




Hay dos cosas que a mi modo de ver y entender la problemática que han generado un caos en la educación y formación de las nuevas generaciones, la principal es que se le quito la autoridad a los maestros con los nuevos y revolucionarios códigos de protección al menor, como si protegerlos, fuera permitirle hacer uso y abuso de su condición de infante o adolescente, precisamente si están en formación, los adultos son los que tienen que formarlos y jamás adaptarse a los caprichos y vaivenes de los que no saben para donde van, los que tienen la responsabilidad de enseñarles el camino son los que lo han transitado y conocen cada recoveco y sinuosidad en él; por otra parte no están ocupando el espacio de maestros las personas con verdadera vocación para ello, sino que la dificultad para conseguir empleo impulsa a muchos a desempeñar una función para la que ni se han preparado, ni tienen vocación, pero solventa la crisis económica echando mano de lo que es una salida a la carencia de empleo, pero no un llamado al ejercicio de dicha profesión, además se añade a esto el clientelismo político y todo prosélito no encuentran mejor opción para emplearlo que en la educación, las trágicas consecuencias de tan errática metodología, no podemos ocultarlas y menos endilgarle la responsabilidad a los antepasados.



El autentico y verdadero maestro pasará por encima de toda contingencia y cumplirá con fidelidad la exigente tarea de moldear individuos en un medio que cada dio se torna más difícil y complicado por las implicaciones que conlleva, las limitaciones a que ha sido sometido por el sistema decadente que ve en los maestros adláteres incondicionales para la nefasta tarea de ideologizar y no personas que instruyan y capaciten a la sociedad para ser libres física, espiritual y mentalmente. Maestros mis respectos y admiración por su tesonera labor, nunca claudiquen a su maravillosa misión de hacer individuos útiles y capaces en una sociedad cada da más mediocre y carente del elemental sentido natural.


Por el pastor: Fernando Zuleta V.