CONSEJERIA, AYUDA, REFLEXIONES PARA LA VIDA,ORIENTACION,ENSEÑANZAS SOBRE VERDADES Y PRINCIPIOS UNIVERSALES FUNDAMENTALES
sábado, 15 de mayo de 2021
NO ES LA SOLEDAD, NI ES EL SILENCIO
no me aprisiona con lasos de ansiedad,
No me ata con cuerdas de dolor,
No me encarcela en laberintos de angustia,
No me lleva al desierto de la melancolia,
De lejos me muestra la escoria humana,
Me advierte sobre la tragedia de los vivos,
Los mira en el vendaval de sus penurias,
Cargados de la miseria que arrastra el odio,
Saturados por el desvarío del orgullo,
Enajenados por la altivez del frio ego,
en medio de multitudes incontables,
Deambulan sin disfrutar de la existencia,
Son cadáveres insepultos, escapados de yertas tumbas.
Viven en la multitud abandonados,
Esa es la soledad que devasta y mata, rodeados de individuos y alejados de la calidez humana.
El silencio no cambia la realidad presente,
No anula el paso inclemente del tiempo,
No perturba al caminante en su travesía,
No se interpone en los avatares de la vida,
Es siempre el compañero digno y leal,
En medio de las crudas borrascas del camino,
La soledad y el silencio son mis compañeros,
Nunca me han abandonado, jamas me han dejado,
No los a cambiado el tiempo, permanecen impertérritos,
Las circunstancias no los mudan de semblante,
permanecen con su dignidad inconmovibles,
ofreciendo su apoyo sin desear retribucion alguna, son los que amo los que me torturan,
Porque ellos estan entrelazados con mi espíritu,
Sin poder ser separados, al permanecer fusionados a mi ser,
Son como la sangre que hace fluir la vida
Que al separarse acaba con la existencia.
El odio no nos mata,el desamor nos elimina.
La soledad y el silencio me acompañan,
ellos son mi consuelo en la desventura,
ellos me ayudan a pasar el frio invierno
en el otoñal derrotero de mi vida.
Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo
SOLEDAD Y SILENCIO
Son manto refinado de hilo azabache que cubren mis heridas,
Son velo impenetrable que oculta todas mis cicatrices,
Son capa imperneable al tiempo que me arropa,
La dencidad de su portentosa sombra oculta mis debilidades,
Ellos no dejan ver las huellas en el alma,
Marcas indelebles, esculpidas con punta de diamante,
Que jamas podran ser borradas por humano alguno,
Porque tienen la impronta de la perdurabilidad eterna,
Han sido recibidas en los fieros combates por la vida,
Ellos ocultan ante lo inquisidores ojos
La intimidad profunda,
Conocida solo por el ser y la omnisciencia del ALTÍSIMO SEÑOR.
Son testigos mudos de cada paso en el derrotero terrenal,
Y jamas testigos ante ningun tribunal, ni para bien ni para mal.
Son acompañantes sin ser vistos jamas y fieles hasta el final,
No se adelantan,ni se atrasan andan siempre al compás,
Permanecen impolutos, nada los degrada en su sereno andar,
Me cobijan en las tormentosas noches del gelido frio invernal,
Su sombre me permite caminar por el horrido desierto de nubia mortal,
Por eso son mis amigos en este duro trasegar,
No son delatores ni del bien ni del mal,
Son solo compañeros,
Que solo estan conmigo en el camino hasta el final.
Por el pastor: Fernando Zuleta vallejo.
miércoles, 17 de febrero de 2021
CANCHILAS Y EL LEÓN PONCIO.
sábado, 14 de noviembre de 2020
EL TIGRE DE LAS PESADILLAS DE CANCHILAS
En esta oportunidad viajaron 5 expedicionarios; el abuelo, canchilas, don Pedro Betancurth y dos mozos contratados para llevar el bastimento y los pertrechos necesarios para 4 días. Después de 3 horas de caminar por la trocha llegan al lugar predeterminado y de inmediato comienzan a improvisar un pequeño campamento eligiendo hacerlo al pie de 2 formidables arrayanes, lugar que permanecía seco por lo copioso del follaje de los espléndidos árboles que servía como paraguas natural en la espesa vegetación, allí levantan un rancho campestre, con varas de variado grosor y longitud según el lugar que ocuparían en la rustica construcción, lo primero que sitúan son los 4 esquineros que conformaban un rectángulo de 5x3 mts y que solo sería utilizado para dormir, en la parte frontal a unos 3 mts colocan 3 piedras escogidas y hacen el fogón de leña, canchilas el imberbe es el encargado de atizar la hoguera y montar una pequeña olla llevada únicamente para la ocasión, con agua y panela para preparar lo más pronto posible el inefable y confortable café, en poco menos de 30 minutos se escucha la voz del cocinero que oyen como una melodía celestial los constructores cuando anuncia ¡hay tinto recién colado!, todos como autómatas para sus actividades y rodeando al jovenzuelo, que en totumas llevadas con exclusividad para tomarlo, reparte aquella humeante y aromática bebida deleitosa. Como campesinos llanos y rajados encienden cada uno un cigarrillo, porque según sus tradiciones “tinto sin cigarrillo no sabe a nada”.
Clavan los horcones y amarran con bejucos los palos cortados para lo que será el piso de la cama, aquellas lianas las cuales me llego a asegurar mi abuelo eran tan resistentes a la inclemencia del tiempo que se podrían los palos atados con ellas y caía al suelo las amarras intactas después de muchos años de servicio ininterrumpido. Terminan la cama que ocupa casi todo el espacio disponible porque allí dormirán todos, no hay tiempo para predilecciones ni exigencia, por esa razón nunca llevaron damas para acompañarlos, después hacen un tendido de hojas secas de palmicho con buen espesor y bien distribuido que reemplaza a los colchones, hacen una zanja en rededor de la construcción, le sacan punta a cada vara y la van clavando hasta cerrar por completo el bohío, dejando solo una abertura de unos 80 centímetros como entrada y como puerta un enserado colgado para ese uso. En 4 o 5 horas estos guerreros dela montaña han armado por completo el tarantín donde pernotaran los 4 días que estarán en el lugar.
Cuando se llegan las 6 pm se toman el último tinto y
adormir, a esa hora la oscuridad es total y el silencio solo es interrumpido
cuando cerca de la una de la madrugada se escucha el escalofriante rugido de un
tigre que viene por una colina opuesta y merodea no se sabe conque intenciones por
las adyacencias del lugar, mi abuelo el más experimentado de todos en estas
lides, les dice sin ninguna preocupación,
cuando llegue a la trocha y encuentre los rastros de nosotros y del perro, que habían
llevado como acompañante, no volverá a rugir, se vendrá directo hasta aquí,
pero yo les a viso cuando este rondándonos, agarro la escopeta que estaba colgada
y la puso cerca de su cabecera, pasaron algunos minutos y se volvió a oír el
temible berrido y en efecto se escuchó una vez más y el silencio fue absoluto,
porque en la selva cuando un tigre ruge máxime si a esa hora de la noche ni
los grillos se atreven a chillar. Pasados unos 30 minutos de tensa calma y aguzados
todos los sentidos, pero con especialísima atención al oído afinado, que sería
el único capaz de detectar al formidable carnicero, mi abuelo sentencio ¡ya está
aquí! ¿Cómo lo sabía? porque el perro limber amarrado a un arbusto a unos 10
metros de la puerta del rancho comenzó a
gemir, síntoma inequívoco de la presencia cercana del felino, su extraordinario
olfato lo detecto, mi abuelo con el temple de acero de siempre, le dice a don Pedro, el otro de
sangre fría del grupo, tome la escopeta y corriendo el enserado que es la protección
a la entrada del dormitorio le previene, téngala montada y
apuntando y si escucha por insignificante que sea un ruido o cree ver algún pequeño
movimiento en las sombras afloje el tiro, la escopeta era de fistol, cuando se hacía
un tiro, mínimo pasaban 15 minutos antes de tenerla lista para el próximo y
solo tenían una; y con decisión dijo, voy por el perro, porque perro amarrado
y tigre suelto es una desigual pelea, agarro la linterna la prendió, el tigre no
me atacara con este rayo de luz en la mano, para darle tranquilidad al grupo,
sale a caminar los 10 metros que lo separan de limber, cuando desata la amarra,
el perro arrastro al abuelo a la seguridad del rancho y sin ningún pudor o arrepentimiento
se metió debajo de la cama. Instantes después don Pedro siguiendo a pie
juntillas las instrucciones de mi abuelo, suelta aquel cañonazo impresionante,
el fogonazo del arma en aquella oscuridad reinante hace que por un instante se
ilumine el campamento algunos 10 metros a la redonda y en dirección a donde se dirigió
el disparo, los dos que estaban sentados en el borde de la cama, pudieron ver
la temible silueta del brutal depredador,
esa detonación a esas horas de la noche en ese lugar debe de haberse
sentido como la del cañón dora que usaron las tropas alemanas contra la sitiada Sebastopol
, (el mayor cañón jamás construido tuvo una vida operativa de 13 días, durante
los cuales disparó un total de 48 proyectiles. Necesitaba un convoy ferroviario
de 25 vagones para ser transportado, 1.400 hombres de dotación y 3 semanas para
montarlo. La cantidad de mano de obra necesaria para ensamblar el “Dora” era
enorme. Cada uno de los 80 cm K (E) tenía un destacamento completo de no menos
de 1.420 hombres al mando de un coronel. Este disponía de su propio cuartel
general y personal de planificación. La dotación principal era de alrededor de
500 hombres, la mayoría de ellos necesarios para su mantenimiento, cada
proyectil pesaba 4.800 kilos. Datos tomados de Wikipedia.). Esa bala podía
penetrar la roca solida hasta 30 metros, los encargados de dispararlo sangraban
por los oídos por los altos decibelios a que llegaba su atronador estallido.
Es de suponer que cuando el tigre vio aquel fogonazo y oyó tan estrepitoso ruido, puso pies en polvorosa y tomo las de villa-diego, pensando que podía ser tigre asado en vara, se hizo a la idea de que seria el desayuno tempranero de la descom unal bestia y en su visión fantasmagórica vio un dragón que escupía fuego y que su poderoso bramido superaba con creces el suyo, porque sintió que se estremeció la selva kilómetros a la redonda, de unos cuantos saltos formidables se alejó de las fauces del impresionante monstruo que su imaginación formo en cuestión de milésimas de segundo, pero que sirvió para que la adrenalina hiciera bombear a raudales la sangre por su fuerte corazón y diera a su potente musculatura la fuerza para escapar con velocidad máxima.
Después de mas o menos haber pasado una hora, limber dormía plácidamente y todo estaba dentro de los parámetros de la normalidad, pero para canchilas comenzó la peor pesadilla de su vida, en esas 4 horas hasta que aparecieron los primeros destellos del día, con pequeños rayos de sol infiltrados por mínimos intersticios que permitía el espeso follaje, imagino sin poder conciliar el sueño que el tigre metía una de sus poderosas zarpas por el espacio que había entre los barrotes que hacían de cerco y como el era tan flaco, que cerraba un ojo y quedaba disfrazado de aguja, no dudaba que por allí lo sacaría para servirle de banquete, después sus pensamientos de terror lo llevaron al pequeño riachuelo de donde provenía el agua para las necesidades básicas del campamento y creía que al doblar el exiguo recodo estaría el felino esperándolo con crudo sadismo que lo demostraba relamiéndose los bigotes, señal inequívoca de lo apetecible de ese plato novísimo. Sacudía la cabeza para tratar de conjuran estos terribles pensamientos, pero era en vano y se iniciaba una nueva escena, creyendo de seguro que cuando estuviera solo preparando el almuerzo, el temible salteador estaría en el techo del rancho y de un solo brinco caería sobre el. Esas horas hasta el alba fueron de agonía insoportable, lo encuentro buenísimo del caso es que este acontecimiento fortuito lo marco con cincel de punta de diamante y tinta indeleble tanto que durante los siguientes 5 años nunca pudo escapar a tan hórridas pesadillas, siempre despertaba sobresaltado, porque en el sueño en todas las ocasiones era acosado o presa de la indómita fiera.
martes, 7 de abril de 2020
LOS RÍOS VIENE DEL MAR (segunda parte)
LOS RÍOS VIENEN DEL MAR
miércoles, 4 de diciembre de 2019
franquea el espíritu de afecto natural,
impulsa el sentido de la magnanimidad,
la fraternidad aparece como aliada
fomenta la fuerza de la hermandad;
el indio la resume diciendo: no diré nada de mi hermano
hasta no ponerme sus zapatos.
Alienta y da animo al abatido,impulsándolo a continuar,
tomando la carga y avanzando con el oprimido,
no abandona al que le flaquean las fuerzas,
ni deja resagado en el camino al desvalido,
su meta es proseguir con el débil, no para vencerlo
sino para llegar juntos hasta culminar el objetivo.
La solidaridad no el es triunfo del individuo sino
la exteriorizacion de las cualidades del verdadero hombre.