miércoles, 20 de septiembre de 2017

ESCARRAMÁN



Si tienes la necesidad imperante de conocer la opinión que otros tienen de ti, debe ser porque lo que piensas de ti mismo no te agrada y quieres reforzar el ego con conceptos aunque no sean reales,  pero si, lisonjeros.

Tenía una tía que en su juventud era hermocísima, eso le subió muy alto el ego, y el problema del engreimiento es que el tiempo lo alimenta y nunca lo desvanece. Pasaron los años y ella siguió pensando que siempre era la mujer lozana y bella de la juventud… un día que llegue a visitarla estaba echa un mar de lágrimas, eso, me movió a inquirir sobre la causa de su lloro desconsolado y balbuciendo más que hablando me contó la razón de su tragedia. Te acuerdas de fulana, era una de las amigas de la adolescencia y juventud de ella, lo primero que pensé fue es que había abandonado el mundo de los vivos, ella me interrumpió con furia y odio manifiesto, diciendo: ojala se hubiera muerto y así no hubiera tenido que oírla decir la sandez que me dijo y secándose las lágrimas, se acercó al espejo y me pregunto ¿sobrino, es verdad que me veo vieja y muy fea? Como buen sobrino y conocedor de su inclinación al narcisismo, le conteste: no tía, Ud. Luce todavía joven y bella, la voz de la conciencia me reprocho esa valoración falsa de los hechos, al decirme: ¡hipócrita de siete suelas!

Pero en realidad la frase que uso la amiga de antaño, no fue, estas vieja y fea, tal vez eso hubiera sido más tolerante para mi tía, sino que le espeto. ¡Carmen de los Ángeles de Dios estas convertida en un escarramán!.

La vanidad tiene la capacidad de hacernos mentir a nosotros mismos, porque es una supervaloración del ego, que es lo contrario a la baja estima. Los dos son extremos, el primero nos hace reclamar cualidades que no tenemos y el segundo nos hace declarar defectos inexistentes.

Nunca debemos proclamar lo que no somos, ni para enaltecernos con el orgullo, ni para descender con la auto conmiseración.  En ese caso el equilibrio es esencial  y recuerde que no está en el centro, sino en los lados, así es que se puede tener buen concepto de sí mismo sin caer en la egolatría y se puede saber cuales son las limitaciones sin caer en la baja autoestima. 

Digo, pues, a cada uno de ustedes por la gracia que me ha sido dada, que nadie tenga más alto concepto de sí que el que deba tener; más bien, que piense con sensatez, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.(rom .12:3)

Posdata: escarramán  es un regionalismo antioqueño que significa, feo en extremo, persona arrugada y de rasgos físicos que atemorizan.

Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo


martes, 19 de septiembre de 2017

¿AMOR, DE QUE AMOR ME HABLAS?




No te aflijas porque llega la noche, porque en la oscuridad es que brillan las estrellas. Si no existiera la oscuridad no disfrutáramos de la luz. La bóveda celeste iluminada por miríadas de estrellas resplandecientes, constituye un espectáculo de belleza inigualable, por eso es que los cielos cuentan la gloria de Dios y manifiestan su sabiduría.

Ante la magnificencia de los astros siderales se congregan los poetas para expresar sus sentimientos y hacer odas al amor. Son inspirados ante lo deslumbrante de tan esplendida manifestación de belleza incomparable, acuden a sus mentes adecuadas para la lisonja torrentes  de ideas especulativas, pero carentes de  auténtica veracidad.

Hablan de la infinitud del amor, al mirar extasiados lo inconmensurable del cosmos que se manifiesta ante sus ojos indescifrable.  Entienden el amor como avalanchas de hormonas voluptuosas que se precipitan por el torrente sanguíneo como manadas de gacelas que huyen despavoridas por el ataque furtivo de bestias sanguinarias que amenazan con devorarlas.

No pueden diferenciar de la pasión que enerva los sentidos y  la verdad que fluye del Espíritu de Dios que ordena que vivamos en paz y en armonía como demostración práctica de la realidad del amor.

Ven en el amor la satisfacción de todos los deseos de la apetencia carnal y extrañamente ignoran que la verdad del amor se dibuja en una cruz, donde el sacrificio de Cristo convirtió el cuadro devastador de la pena de muerte, por el paisaje libertador de la salvación y la vida eterna.

¿Acaso no es expresión del verdadero amor socorrer al niño macilento que toca la puerta con su rostro demacrado por el hambre y las huellas delatoras de su agonía en los pálidos reflejos de su debilitada anatomía?

Que preguntaremos. ¿Quién es tu padre? ¿Quién es tu madre? ¿O abriremos el corazón, antes que el cerrojo de la puerta, para invitarlo a saciar su hambre?

¿Tendrá ese imberbe la responsabilidad por la angustia de vivir, en este mundo indolente y sin compasión?

No me hables del amor, si no tomas como propia la desventura de tu prójimo, el amor no son palabras y buenos deseos, son acciones tangibles que se hacen visibles haciendo en la práctica todo por los coterráneos.

Dejemos que los poetas sigan hablando de pasiones, pero los hombres reales no hablan de trivialidades, sino que ejecutan en el tiempo real las intenciones del espíritu, haciendo que la gloria de Dios se vea refleja en hechos y no en suposiciones.

Causa escalofrió oír hablar de amor, a todos aquellos que se deleitan viendo el sufrimiento ajeno, han llegado a ser tan cínicos, que siendo capos de la droga, construyen lugares de rehabilitación para el drogadicto.

¿Cómo pretendemos que aniquilando a unos y favoreciendo a otros estamos amando la verdad?

El amor no se manifiesta odiando al enemigo, sino amándolo, porque el vence todas las limitaciones y deficiencias humanas. Nunca viviremos sin enemigos y jamás prevaleceremos sin amar de verdad.

El amor cubre multitud de pecados, porque siempre asiste al necesitado  y nunca pone por encima la satisfacción personal.


Por el pastor: Fernando Zuleta  Vallejo.

viernes, 15 de septiembre de 2017

LA ORACIÓN (continuación 7 parte)

El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.(Jn. 15: 6)

El oxígeno es vital para tener vida física, la oración es vital para tener vida espiritual. 

Respirar para llenar de aire los pulmones es una operación natural del sistema respiratorio, orar es una función natural del hombre espiritual, para estar lleno de las presencia de Dios. Así como el que deja de respirar muere físicamente, pasa igual con el que deja de orar, muere espiritualmente.


La oración une el espíritu del hombre con el Espíritu de Dios y hace que esa conexión espiritual fluya para ser influenciados por la gracia divina del Señor. Por ese canal espiritual viene el torrente de dádivas para hacer de la vida del cristiano un deposito inconmensurable de bendiciones, que tiene como propósito convertirlo en distribuidor al mundo de la misericordia del Señor.
Ya que la exigencia de Dios es clara al respecto: Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.( La Biblia de las Américas. Mt. 10:8.)

En la oración es donde recibimos la capacitación espiritual para ejercer los ministerios, es  en ella es donde El Espíritu Santo da la unción, para ministrar. Orando es que recibimos la encomienda de Dios para desarrollar tal o cual trabajo espiritual.  Y habiendo orado, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de estos dos has escogido (Hechos 1:24, La Biblia de las américas).

La oración produce una reserva espiritual  que nos ayuda en nuestras debilidades.  Se me parece a una cuenta de ahorros, cuando guardamos en ella en forma consuetudinaria, el resultado es que va incrementándose y junto a los interese y hay crecimiento diario, pero si dejamos de depositar se estanca y si decidimos sacar del depósito a cada momento sin hacer aportes, va menguando hasta extinguirse, el  resultado es quedamos sin respaldo económico y con seguridad  si el banco lo permite endeudados, con déficit. Me parece que con la oración pasa lo mismo, pero aquí el resultado es peor, porque quedamos sin respaldo espiritual a merced de la tentación, dando la oportunidad al pecado y a Satanás de arruinarnos la vida y de romper la relación con Dios.

El mandato  bíblico es contundente y claro: orad sin cesar (1ts. 5:17)

Esto Dios lo establece porque la mejor barrera de protección que podamos construir en directa unión con Dios, es la oración,  y  esa comunión permanente con El Señor, hace las veces de una capa protectora o aislante contra las asechanzas del enemigo y nos  da capacidad de resistir las oleadas de ataques que a diario él está enviando contra nosotros. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.(Santiago 4:7).

La resistencia y capacidad para rechazar al enemigo espiritual, solo se obtiene sometiéndonos a Dios y eso no es otra cosa que estar dependiendo de El en oración permanente.¿ se necesitan más explicaciones al respecto? Entra al cuarto de oración, busca en Dios las respuestas a tus preguntas y la aclaración a tus dudas y me testificas del resultado, así contribuyes a mi edificación personal y la de la iglesia en general, pero el mayor resultado y beneficio será para ti.

Por el pastor: Fernando 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

LA ORACIÓN (Continuación 6 parte)



La oración trae paz y armonía al espíritu, porque nos hace recibir de la presencia de Dios la seguridad y confianza total en El.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.(fil. 4:6-7)

El mejor método para vivir confiado en medio de las habituales tormentas de la vida es estar en estrecha relación con Dios, y esa relación se hace manifiesta en una oración constante. No aparece en la Biblia la promesa  de no tener dificultades, al contrario en muchas partes de ella habla sobre ese asunto, como lo expreso sin tapujos el Señor: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Jn. 16: 33).

La oración no es para librarnos de la presencia de obstáculos en la vida, sino para darnos la capacidad para soportar hasta vencer. Es orando que alcanzamos el máximo de capacitación para enfrentar con éxito las tempestades que se levantan y amenazan con arrasarnos. Los vendavales vendrán, pero por mucha reciedumbre con que se manifiesten, jamás podrán movernos de la roca inconmovible, que es Cristo.

La oración produce fe y esperanza, la fe para creer en lo imposible para el hombre, pero decretado por Dios y la esperanza para tener aguante hasta que Dios cumpla sus promesas.  La fe y la esperanza hacen un binomio que tiene como finalidad proveer al creyente de herramientas espirituales para pasar por encima de las dificultades hasta vencerlas.

Es bueno entender que lo que Dios  decreta, esta hecho, pero como somos incapaces de ver el futuro, ni somos omnipresentes, tenemos que esperar hasta que el tiempo muestre el momento tangible y de esa manera disfrutar de la realidad concreta.

Por medio de la oración nos sumergimos en las profundidades de la vida espiritual, impidiendo que las marejadas y turbulencias de la superficie nos causen  daño o perjuicio. Es bueno tener en cuenta que todos los huracanes y tsunamis se forman  en la superficie marina, el que este, en un submarino, entre más profundo se encuentre, menos se apercibirá de las  violentas y destructivas fuerzas que  amenazan con destruir todo a su paso arrollador.

Si queremos salir indemnes de todo ataque  de fuerzas poderosas demoníacas, debemos estar sumergidos en la vida del espíritu, porque allí le está vedado llegar a los enemigos de nuestras almas.

Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra: Mas a ti no llegará.(salmo 91:7)

Tal vez a nuestra izquierda veamos caer miles de muertos; tal vez a nuestra derecha veamos caer diez mil más, pero a nosotros nada nos pasará.(salmo 91:7. Lenguaje actual)


Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo

LA ORACIÓN (Continuación 5 parte)



La oración nunca es para llamar la atención de las personas, sino para tocar el corazón de Dios.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mt.6:6)

La oración es el medio para estar en intimidad con Dios, por lo cual debe de hacerse  en secreto, aunque no está restringida a ese ámbito, se puede hacer en público, pero solo con la intención de exaltar al Señor, no para quitarle la gloria, que solo el merece.

En este sentido orar se constituye en un acto de comunión perfecta con el Creador, por eso debe ser en secreto. Allí en la intimidad podemos expresar nuestros más profundos sentimientos, los miedos, las dudas, las necesidades o cualquiera sea el estado de ánimo en que nos encontremos. Dios que es omnisciente interpretara cualquiera sea la condición humana, La Biblia de las Américas, lo dice así: Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles (rom 8: 26).

La oración no es una acción donde solo está presente el orante, sino que El Espíritu Santo está ayudándonos en la intercepción, por una razón simple, no se pueden conoce los pensamientos de Dios, sino por su mismo Espíritu y en la oración llegamos a lo profundo del Espíritu de Dios para saber cuáles son sus intenciones.

 La oración nunca nace en el corazón del hombre, sino en la mente  de Dios. De hecho ninguna oración tiene su origen en nuestras intenciones; porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Fil. 2:13).

La fórmula para que la oración sea efectiva la da a conocer el Señor Jesucristo cuando declara: Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.(MT.18: 20)

La pregunta que surge es ¿Cómo puedo estar solo y en secreto y cumplir con el requerimiento de que deben ser al menos dos y ponerse de acuerdo para orar y cumplir la demanda?
La respuesta es sencilla: El Espíritu Santo  siempre esta  con y en nosotros , queda claro que se cumple a cabalidad el requerimiento de estar al mismo tiempo en secreto y a la vez acompañado con otra persona.

La oración nace en la mente de Dios, el Espíritu Santo, sabe los pensamientos de Dios, cuando me dispongo a orar y entro al  cuarto secreto para tener la comunión con Dios, es posible que el Espíritu de Dios ya me ha motivado a interceder  y sé que es lo que voy a orar o al estar dispuesto El me dirija a orar lo que es la voluntad del Padre, de manera que hay un sincronismo perfecto entre la voluntad del Padre, el anhelo del Espíritu Santo, la mediación del Señor Jesucristo y mi accionar sujeto a los deseos de Dios.

Esa es la oración que siempre escucha y responde Dios, porque esta echa en su perfecta voluntad. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.(1 co 2:10)


Por el pastor: Fernando Zuleta  Vallejo.

ORACIÓN (Continuación 4 parte)


Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (MT. 6:33)

¿Cómo se busca el reino de Dios?

Comencemos por entender que ese reino es espiritual y celestial, no físico, ni terrenal, por lo cual no se conseguirá con elementos naturales, sino sobrenaturales y espirituales; no existe ningún mecanismo creado por el hombre que sirva para tal fin, todo esmero y esfuerzo humanos están en la esfera de lo terrenal y lo terrenal jamás conquistara lo espiritual, de allí lo sobresaliente e importante de la oración por cuanto ella transciende lo físico y natural para penetrar en lo sobrenatural y espiritual.

La oración es un ejercicio netamente espiritual, por cuanto dejamos a un lado los convencionalismos, lo hipotético y teórico y nos adentramos en el mundo espiritual donde el que ejerce toda autoridad es Dios Omnipotente. Allí al orar manifestamos la dependencia total y absoluta del Creador, porque dejamos a su soberana voluntad todas las decisiones sobre nosotros y el mundo físico y espiritual.

Por otro lado la justicia divina es la única perfecta, porque proviene de un Dios infalible, y como conocedor de la dimensión del pecado establece la pena merecedora de quien ha violentado sus leyes y estatutos, pero también ha establecido el medio de revertir esa sentencia, sin dejar de ser el juez  justo del universo, por el sacrificio de su Unigénito Hijo en la cruz, satisfaciendo en su totalidad su justicia perfecta.

Ahora bien, después de recibir la salvación y justificación por medio de Cristo, debe mantenerse, y la formula la ha dado el mismo Señor al sentenciar: Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. (jn 15:4)
.
Lo que sucede con la oración es que ella hace volver al hombre a su originalidad, cuando tenía comunión íntima con su Hacedor y dependía en toda su dimensión de Él.

Jesucristo con su sacrificio crea el camino y con su autoridad establece el medio para permanecer en el, que no es otro que vivir en la relación íntima con El  Señor, así que todo creyente tendrá como norte en su vida estar en una relación permanente con su Creador, pero esa relación tiene que ser de calidad y  constante.

Cuando pasamos mucho tiempo sin hablarnos, relacionarnos o comunicarnos entre los amigos esa amistad se enfría, se erosiona con el tiempo y al final se termina. ¿Que pasara si no tenemos comunicación permanente con Dios?

La oración hace de baranda, donde podemos asirnos, si, al cruzar el puente que une lo terrenal con lo espiritual se presentan turbulencias que hacen peligrar la travesía. Es el medio por el cual podemos clamar ¡sálvame Señor!  Cuando el abismo se abre delante de nuestros ojos y nos vemos amenazados de caer a sus monstruosas fauces.

Y todas estas  cosas os serán añadidas… con anterioridad el Señor había hecho referencia a las necesidades físicas y materiales, tales como comida, bebida, vestido, etc y aclaro que esa no era la esencia de vivir, porque El Padre estaba a cargo de ello, que lo importante era saber vivir y el que sabe vivir, habita al abrigo del Altísimo y mora  bajo la sombra del omnipotente (salmo 91: 1). Y eso se consigue en la intimida con Dios por medio de la oración.

Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo.

martes, 12 de septiembre de 2017

LA ORACIÓN (continuación, 3 parte)



La oración es una amplia autopista de doble vía, por cuanto con ella llegamos a la presencia de Dios y lo conocemos de manera personal y directa y de regreso ese conocimiento del Santo, nos enseña a conocernos a nosotros mismos y a entender el contraste entre la santidad y la divinidad del Señor y la pecaminosidad y humanidad nuestra.

La oración nos enseña, quien es Dios, porque con ella entramos al lugar santísimo y tenemos en cada ocasión una nueva manifestación del carácter del Creador y ese conocimiento, es el que produce en nosotros el anhelo por ser santos, la Palabra de Dios declara: el principio de la sabiduría es el temor de  Jehová (pr. 1:7).

El respeto  y el temor a Dios se obtiene por el conocimiento que tengamos de EL. Cuando los hombres no le temen a Dios, no lo conocen, ignoran su existencia o han buscado el camino equivocado para seguirlo, esto ha dado origen a la proliferación de religiones y las religiones surgen porque el hombre hace el camino para encontrar a Dios y eso está opuesto en su totalidad a los designios de El, por cuanto El hizo el camino por medio de su Hijo Jesucristo y este estableció  los parámetros para que pudiéramos mantenernos en él. Nadie más está autorizado a mostrarnos el camino al Padre; solo el que vino del cielo, conoce el camino de regreso y puede darnos mandamientos y directrices: El Señor Jesucristo.

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra lo declara Jesús, pero con mucha anterioridad el decreto había sido establecido, cuando Dios testifica diciendo:

Yo publicare el decreto; Jehová me ha dicho:
Mi hijo eres tú; yo te engendre hoy.
Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra.
Los quebrantaras con vara de hierro;
Como vasija del alfarero los desmenuzaras.(salmo 2: 7-9)

Terrible sentencia para los que rechazan la bondad y misericordia de Dios.

Hay dos tendencias opuestas y por consiguiente darán resultados contrarios;
Para ponerlo en términos simples, Dios por extensión a le dice todos sus hijos: búsquenme en oración y tendrán todo lo que pidan. Ignorarme sera traer sobre ustedes, la tragedia, el dolor y la amargura.

Buscar a Dios y  tener comunión con El trae recompensas infinitas, alejarnos de Él y desecharlo trae consecuencias catastróficas incalificables.

Tenemos el privilegio de tener a Dios, grande en misericordia y clemente y tardo para la ira y a pesar de cuantos errores y  fallas tengamos extiende sobre nosotros el ramo de olivo de la paz declarando:

Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.(salmo 2: 10-12)


Por el pastor: Fernando Zuleta Vallejo.