viernes, 24 de febrero de 2012

EL LIDERAZGO CRISTIANO: UNA ELECCION DIVINA.





Éxodo: 2:11 y 3. 
(Por favor leer los textos bíblicos indicados)
Moisés fue elegido y preservado para ser el futuro libertador de Israel, pero aun no tenía la estatura y capacidad necesarias para lograrlo. Su carácter impulsivo manifestado al asesinar al egipcio, sin proveer las consecuencias demuestra un espíritu sin control, donde predominaba el deseo de hacer justicia por sus propias manos, ese hecho nos enseña que la elección que Dios hace de nosotros para determinada misión no tiene nada que ver con lo que somos, sino con lo que Dios conoce que seremos.
El llamamiento de Dios se inicia cuando atendemos la invitación a aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador, la elección es antes de la fundación del mundo (Efesios.1: 3 – 2: 10). El conocimiento anticipado que Dios tiene de todas las cosas, determina cual es nuestra misión en la tierra, aprovechando en su totalidad las situaciones para capitalizarlas a nuestro favor. Pablo lo explica muy bien en romanos: 8: 28- 29.

LA PREPARACION PARA EL LIDERAZGO.

Para utilizar un término criollo, no podemos saltar la talanquera, buscando llegar por los atajos al sitial que Dios nos ha llamado y tomar por asalto el ministerio sin pasar por el curso preparatorio de principio a fin, esta exigencia no puede ser obviada  ya que ella implica la capacitación de acuerdo al plan establecido por DIOS.
Moisés fracasó estrepitosamente al intentar hacer la voluntad de Dios antes de tiempo, no era el momento ni la forma, pero más aún, él no estaba preparado para emprender tan espectacular odisea. Faltaban todavía cuarenta (40) años de preparación en los cuales Moisés tenía que dejar su prepotencia, su auto-suficiencia y su propensión a la ira descontrolada.
Allí en el desierto pastoreando las ovejas de Jetro paso largos y difíciles años en la soledad y el ostracismo, tiempo en el cual aprendió a controlar su espíritu efervescente, a tener paciencia para esperar en Dios, lleno su espíritu de paz, desarrollando la mansedumbre como una de las virtudes que lo adornaron más hermosamente en sus años de liderazgo, tanto que llego a ser llamado. El hombre más manso sobre la tierra (números: 12: 3).
La preparación de Moisés tuvo dos etapas: en Egipto los primeros cuarenta (40) años de existencia fue preparado intelectualmente, allí prevaleció el conocimiento humano; en el desierto por otros cuarenta (40) años fue preparado espiritualmente, allí prevalecido la sabiduría divina. 
El liderazgo que exalta y glorifica a Dios, no es obra de la improvisación humana y menos divina, sino el resultado de una capacitación permanente en ambos sentidos con el deseo de ser servidor de la mejor manera posible al que nos llamó a su servicio. Nadie que no esté dispuesto a pagar el precio, ni a esperar el tiempo de Dios, llegara a obtener éxito en el ministerio, ni efectividad en el liderazgo.

EL LLAMAMIENTO AL LIDERAZGO

El llamamiento lo hace Dios cuando estamos preparados para realizar el trabajo que Él nos encomiende. Él es el que sabe cuando estamos en estas condiciones.
Si se hubiera hecho un casting para encontrar la persona capaz para liderar a Israel, para obtener la liberación de la esclavitud a que estaba sometido por Egipto, exigiendo el currículo de los aspirantes a estar al frente de tan extraordinaria epopeya, es indudable que Moisés sería el primer  eliminado, en criollo coloquial, el primer raspado.
Edad ochenta (80) años. 
Un tartamudo crónico, que necesitaba interprete para poder hacerse entender.
Tenía una orden de captura por asesino y traidor al a patria. (Egipto estaba lleno de carteles que decía: se busca vivo o muerto, hay recompensa por la información).
No tenía entrenamiento militar y era requisito indispensable para los aspirantes.
No tenía recomendaciones de nadie (no tenía palancas).
Había en su expediente un intento fallido de ser caudillo de su pueblo.
En su historial aparecía que había sido rechazado por su pueblo como líder.
No tenía medios económicos para emprender una campaña libertadora, contra la nación más poderosa del mundo en ese momento.
Era un completo desconocido para su pueblo y también para los egipcios.  
No tenía seguidores de su causa, ni aliados, ni simpatizantes, ni apoyo de ninguna naturaleza.
No tenía ningún elemento que indicara la más remota posibilidad de éxito.
Todas las encuestas estaban en su contra.
Su experiencia más destacada era la de haber sido cuarenta (40) años pastor de ovejas, ese era el logro más sobresaliente con que contaba Moisés.
Con esa carta de presentación ¿Quién hubiera confiado en el para llevar adelante una hazaña de tan colosales dimensiones?
Sin embargo ese fue el hombre que Dios llamo para tan descomunal tarea, esto es posible porque:
  1. Dios no hurga en el pasado para tener un elemento de juicio que le indique posibilidades de éxito a las personas que el elige para cumplir un propósito. Lo que fuimos en el pasado no tiene ningún peso a la hora del llamamiento divino.
  2. Ningún ser humano sin importar su condición, limita a Dios para su llamado.
  3. Dios no tiene las limitaciones de nosotros que solo podemos ver el presente y lo externo.
  4. Dios no tiene en cuenta ninguna cosa sobresaliente, humanamente hablando para llamarnos al ministerio.
  5. Dios es el que forma líderes y el proceso por medio del cual el hace este trabajo tiene muy pocos simpatizantes, sus métodos son muy poco halagüeños, pero esas son decisiones y no hay como contravenirlas.
  6. Dios no busca habilidad, sino disposición.
  7. El hombre no hace la obra de Dios con su fuerza y capacidad, uno de los errores más grandes que podemos cometer, es tratar de hacer la obra de Dios con nuestro empuje, fortaleza o capacidad humana y de ganar las batallas espirituales con fuerza física.
  8. El desierto y la soledad surgen como aliados de Dios para enseñarnos a abandonar nuestra confianza en sí mismos y a depositarla en El.
  9. La única arma con la que debemos contar los creyentes es con el apoyo de Dios, si EL GRAN YO SOY  da una orden, nuestra responsabilidad es ejecutarla, porque Él es el que peleara por nosotros y Él es el que gana todas las batallas y nosotros solo somos los instrumentos para honra y gloria de su nombre.
Por el pastor: Fernando Zuleta V.






miércoles, 22 de febrero de 2012

LAS INSOPORTABLES MOLESTIAS











Tenía una tía que se molestaba hasta dando una razón, todo le disgustaba, no se sentía bien con nadie, esto por lógica consecuencia la hacía vivir un vida amargada y llena de sinsabores. Si la vecina madrugaba era a chismear, si se levantaba tarde era una floja. Todas sus respuestas eran sarcásticas y prácticamente no decía nada si no fuera para estigmatizar u ofender, se pueden imaginar la dificultad tan grande que tenían los familiares y conocidos para el trato y la relación con ella; este comportamiento anómalo cosecho abundantemente lo que siempre sembró: soledad, ostracismo e indiferencia de todos los que estaban a su derredor.
¡Que persona tan hipócrita! Que lo compre quien no lo conozca, te diste cuenta que no tiene ningún remordimiento por lo mal que se comporto con la familia.
Ese hombre no tiene sentimientos, ¿Cómo puede estar tan alegre y sonriente si ayer su fiel perro "como tu" se fue a la tumba? ¡Verdaderamente que es un insensible!
A menudo oímos comentarios como estos, para dar a entender como son otras personas y no tenemos ningún empacho para señalar en ellas todo lo que nos molesta de su actitud, somos muy procaces y ácidos con el comportamiento ajeno, etiquetando y poniéndole rotulo a todo lo que nos causa molestia.
La cuestión es que lo que hacen otros que nos molesta, puede ser el síntoma de nuestra propia enfermedad, parece ser que lo que vemos en otros tan desagradable y molesto es un reflejo de nuestras carencias y debilidades, los sicologos le han puesto el nombre de proyección la cual "es un mecanismo de defensa que opera en situaciones de conflicto emocional o amenaza de origen interno o externo, atribuyendo a otras personas u objetos los sentimientos, impulsos o pensamientos propios que resultan inaceptables para el sujeto".
Esto que hacen los demás y nos molesta tanto no es más que un reflejo de lo que somos en realidad y si queremos mantener en secreto lo que somos, debemos evitar hacer señalamientos sobre lo que consideramos flaquezas ajenas, pues corremos el riesgo de aparecer desnudos y de darle a conocer a Raimundo y todo el mundo todas las carencias de que somos portadores.
El problema mayor de todo esto es que cada vez que hacemos una crítica destructiva el daño mayor lo recibe quien la hace, porque lo incomoda, lo pone de mal humor, lo molesta tanto que lo hace sentir enfado, se carga de ansiedad, se estresa y lo más seguro es que siempre está sufriendo de jaquecas.
La incapacidad de tolerar a otros es una de las peculiaridades de todos aquellos que tienen como ejercicio escarnecer, ya que esto es una disimulada burla cruel y humillante de quienes son objeto del señalamiento solo por el hecho de que no se aceptan sus fallas o falencias. Estar ocupados en zaherir a los demás es una de las bellaquerías más censurable de las personas, no deja de ser un ominoso oprobio que delata la personalidad enferma de quien vive en esta práctica aberrante.
De la abundancia del corazón habla la boca es la declaración infalible de la Palabra de Dios, por lo cual es muy sencillo saber quiénes son los individuos, solo aprende a escuchar y podrás conocer hasta lo más recóndito de los demás, sus palabras siempre los delataran, hay que ser pronto para oír y tardo para hablar, y de esa manera disfrutaremos de buena salud física y espiritual.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.





lunes, 20 de febrero de 2012

LA TERRIBLE DECEPCION

                             

 

Los seres humanos sufrimos viviendo en el constante drama de la decepción, una de las causales de tan incomodo acompañante es la idea errada de que las cosas deben ser como nosotros las deseamos y cuando por alguna razón no salen de esa manera, inmediatamente se hace presente el fantasma de la decepción. 

Esperamos demasiado de los demás, creyendo que los individuos deben hacer lo que a nosotros nos agrade, pero en muchos casos ignoramos completamente las condiciones o momentos por los que están pasando y solo tenemos una visión de los hechos, la cual es muy limitada, pues únicamente ve el lado personal, ese ensimismamiento hace que todo lo veamos por un estrecho túnel sin apercibirnos de lo que está pasando al rededor.

Vivir centrados en nosotros, es una condición egoísta de casi todo el género humano y muy pocos están dispuestos a bajarse del pedestal del egocentrismo, para ver los acontecimientos desde la óptica general y no de la unipersonal. ¿Por qué nos decepciona una persona? Por la simpleza de no responder a nuestros requerimientos cuando lo deseamos, en el lugar que elegimos, bajo nuestras especiales condiciones y de la manera que nos parezca adecuado. Esto por lo general no se da bajo ninguna circunstancia y entonces entramos en el circulo vicioso de la decepción tras decepción.

Una chica malhumorada le espeta a su prometido ¿qué es lo tú crees de mi? ¿Qué puedes dejarme plantada, esperándote hasta que se te de la gana? Pues no señor, esto me da a entender lo poco serio y responsable que eres, por lo tanto hasta aquí llego nuestra relación, ¡que decepción me he llevado contigo!  Y dándose media vuelta cierra la puerta dejándolo en la calle. El no tuvo oportunidad de explicar su tardanza, pero en realidad había una justificación, en el camino fue asaltado, despojado de todas sus pertenencias, incluyendo dinero y el móvil, por lo cual no pudo comunicarse, pero agregado a esto fueron dos horas de tortura bajo amenaza de muerte a todos los pasajeros, siendo desviados por un camino en malas condiciones hacia un lugar rural y muy poco transitado, cuando los abandonaron apagaron el automotor y se llevaron el swiche de ignición, lo que agravó más la situación, por cuanto tuvieron que ingeniárselas para echar a andar el motor, después socorrer a una dama que fue presa del pánico, cuando los malvivientes se alejaron y aparte de eso dar declaraciones a la policía, conseguir dinero para continuar la travesía y anular las tarjetas vía telefónica, etc. etc. El por su parte se alejo pensativo acordandose que en un momento de todo el bochornoso incidente, a un atracador se le escapo un tiro que le quemo el cuero cabelludo, estando a un tris de la muerte y haciendo un balance de su prometida, reflexiona para sus adentros: ¡que decepcionado me ha dejado esta mujer!, pero mejor que allá sucedido ahora, porque si así, es el comienzo, ¿como sera el después?.

A veces decepcionamos a las personas porque se hacen ideas idílicas de la vida  muy carentes de realismo y al no llenar ese recipiente que se llama expectativas, la decepción surge como resultado natural de la insatisfacción, aunque la mayoría de las veces es creada artificialmente por la manera de concebir y entender nuestra propia cosmovisión, la cual tiene muchos matices, formas y direcciones.

Es muy importante recordar que todos estamos en la brecha y de una u otra manera somos propensos a causar decepción a otros, por lo cual deberíamos rodearnos de una reserva que se ajuste a las grandes posibilidades de ser decepcionados y de esa forma no dejarnos sorprender o por lo menos amortiguar el impacto para que no sea letal.


No podemos  ser tan trágicos para exclamar como Sylvia Plath: " si nunca esperas nada de nadie nunca te decepcionaras". por la sencilla razón de que esa es una propuesta totalmente impracticable, jamas estaremos en la condición de no esperar nada de nadie, somos seres humanos que compartimos el espacio y el tiempo  y en algún momento muy a nuestro pesar decepcionaremos o somos decepcionados. Sin embargo hay uno que te garantiza que nunca te decepcionara y si buscas a alguien así, se llama Jesucristo, es el único.


Por el pastor: Fernando Zuleta V.






domingo, 19 de febrero de 2012

LA ESPERANZA

                            



He oído mucho sobre la esperanza, ella es como una fuerza interior que sobrepasa todo estado de angustia y puede dar seguridad ante la incertidumbre o las dificultades, parece que cuando las cosas están en su etapa mas difícil surge para animar al espíritu decaído y encender una tenue llama, que aunque aparezca insignificante, como toda luz abate las tinieblas y disipa las sombras.

La esperanza para mí es un depósito desconocido de fortaleza interior, que esta sellado herméticamente y solo cuando se ha acabado todo el combustible es que está permitido apropiarnos de esa reserva, que no solo es superior en octanaje y calidad, sino también en rendimiento.

He visto a muchas personas pender de un hilo tan extremadamente delgado y de un material tan débil, que siempre he pensado que es imposible que puedan alcanzar algún objetivo en la vida, pero la esperanza ha hecho que ese cordón se haga fuerte hasta convertirse en una guaya de acero irrompible. Una de las condiciones de la esperanza es que crece permanentemente y esto hace que se trasmita un mensaje a todos los órganos y sistemas del cuerpo humano y le den un revestimiento del barniz que aísla del pesimismo y la impotencia, para vestirse de la capacidad de aceptar que si se pueden alcanzar las metas.

Si Ud. No ha podido entender como es la esperanza, personalmente tengo una forma de compararla y aunque no es muy ortodoxa puede ser de ayuda para tener claridad sobre el asunto; imagínese que hace un bordón de mecate y se apoya en el para caminar, así veo la esperanza, a veces tan endeble pero inextinguible.

Pienso que la esperanza como todo sentimiento humano da un impulso en medio de situaciones dramáticas que mayormente necesitan de un acicate para que se mantenga hasta el fin la condición de que se puede lograr lo que se anhela. El que pierde la esperanza se sumerge en el conformismo, dando lugar al estado de letargo que allana el camino a la derrota final.

La esperanza como todo don de Dios, tiene un propósito en las personas, llevándolas a seguir adelante en la consecución de objetivos, que aunque todo parece indicar que no hay la mínima oportunidad de alcanzarlos, ella te dice que continúes, porque si se puede. Aquí no existen las posibilidades, ni mecanismo matemático alguno que te de un porcentaje de grandes opciones para lograr las cosas, simplemente nos aferramos a la más insignificante de las oportunidades, manteniéndonos en contra de todo lo que niegue la imposibilidad de alcanzar, o de conseguir lo que esperamos.

Sin esperanza no miraríamos en el horizonte, ni oportunidades, ni ocasiones y todo aquel que no tenga motivaciones, es un ser incompleto y su condición seria verdaderamente deprimente y digno de conmiseración. El enfermo terminal, sin esperanza le abre la puerta de par en par al pesimismo y ya no es la patología sola la que arremete contra el, sino que hace un binomio destructivo con la desesperanza para combatirlo, arreciando su ataque despiadado, porque no encontrara barrearas de ningún tipo que le impidan llevar adelante su tarea mortífera.

La esperanza seguramente que Dios la creo para que tuviéramos anhelos, sueños, deseos de conquista, ambiciones, objetivos, metas y toda una variedad  de impulsos para lograr las cosas, sino hubiera esperanza no existiría motivación para conseguir nada y eso sería una vida tan monótona que seguramente el hastió y el tedio serian los que marcarían la pauta en nuestra existencia, que sabio es Nuestro Creador que nos dio la esperanza, para que no nos fastiaramos viviendo una vida sin motivaciones.

Finalmente la esperanza forma un trió de virtudes con el amor y la fe que declara la Palabra de Dios, que permanecerán.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.





miércoles, 15 de febrero de 2012

LAS EXPECTATIVAS.




Las expectativas son el deseo de conseguir algo sin hacer nada para lograrlo, en otras palabras son anhelos depositados en la bruma de las ilusiones, de hecho casi nunca se llegan a cubrir, dependen mucho de la casualidad, razón por la que muy pocas personas llegan a cubrirlas en su vida.

La historia, la experiencia y las vivencias nos han demostrado y nos enseñan permanentemente que los hechos fortuitos se suscitan pero de ninguna manera apuntan a logros  de beneficio o de triunfo, siempre se están dando, siendo en un alto porcentaje más perjudiciales que benévolos. En ese contexto el que vive a la expectativa podrá tener mayormente malos resultados. Es como tener una casa inclinada y esperar que se dé un temblor de tierra para que se nivele, eso por supuesto es muy improbable, lo más seguro es que si se da el sismo, la casa no se nivelara, pero con seguridad se caerá.

Las expectativas generalmente están sustentadas por lo incierto, razón principal por la que no se cumplen muy frecuentemente; aunque las planificaciones fallan o no se cumplen al pie de la letra, sin embargo son objetivas y realistas, ya que tienen en cuenta una variada actividad para conseguir los objetivos que se quieren, lo cual está totalmente ausente en las famosas y devaluadas expectativas. Nadie podrá cubrir la mayoría de las expectativas, pero si la mayor parte de las metas que se propone, ya que las primeras dependen del azar y las segundas de las acciones.

No podemos vivir esperando que sucedan las cosas, es imprescindible tomar decisiones que se concreten en hechos palpables, las realizaciones son la concreción de las acciones, las expectativas son las ilusiones de las mentes envueltas en la nebulosa de lo utópico.

Cuantos lamentos y quejas se oyen de los practicantes y seguidores  de las expectativas ¡ay, espero que el mundo sea diferente ! ¿qué haces para que el mundo sea como quieres? En que estas contribuyendo para cambiarlo?  Nada podemos arreglar esperando que se acomode por sí solo, es necesario hacer contribuciones y realizaciones individualmente; podemos esgrimir la disculpa de que una sola persona no podrá cambiar el mundo, estoy de acuerdo con ello, pero no todos pensamos igual, además el buen pensamiento puede encontrar seguidores y puedes motivar a otros y ya no estarás solo contra el mundo, el gran rió Amazonas  comienza con un insignificante arroyuelo y en la medida que va avanzando va engrosando su caudal y después de recorrer miles de kilómetros cuando hace su entrada triunfal en el Atlántico, se ha convertido en el más caudaloso y formidable rió del planeta tierra, tanto que su ímpetu es tan arrollador que 400 kilómetros mar adentro se consigue agua dulce de tan majestuoso e imponente torrente de este liquido vital.

Cambia las expectativas por realidades y tendrás todas las posibilidades de alcanzar objetivos, no vivas con la vaga ilusión de que puede pasar, eso es ser un individuo sin compromisos y sin desafíos, por supuesto que no eliminaremos las dificultades, pero si tendremos muchas opciones de hacer cambios significativos en lo personal, en lo colectivo y generalizadamente, algo que jamás se alcanzara con las expectativas.

Un ser humano con expectativas, es un ser iluso, un individuo que actúa y ejecuta las decisiones es una persona realizada. El más notorio ejemplo nos lo dio JESUCRISTO, no creo expectativas, concreto acciones, nunca dijo algo que no pudiera hacer, ni prometió nada que no pudiera realizar.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.




























sábado, 11 de febrero de 2012

FRASES DE CALENDARIO Nº CINCO


 miedo a la oscuridad 245x300 miedo a la oscuridad
                                           

1. El miedo es libre, por lo cual todos tenemos el derecho a tenerlo.
2. El miedo se adquiere gratuitamente, pero cobra por sus servicios una vez que se instala.
3. El miedo te impide avanzar y si no logras controlarlo, siempre serás un derrotado.
4. Un hombre sin miedo es un ser mitológico.
5. No te preocupes si sientes miedo, no eres el único, es un mal endémico de todos los humanos.
6. El miedo se puede vencer, pero nunca aniquilar.
7. El miedo es lo más parecido al ave fénix, cuando lo crees extinto renace de las cenizas.
8. Muéstrame un hombre sin miedo y estarás frente a un cadáver insepulto.
9.  Dejaras de temer, cuando la muerte te ha conquistado.
10. El que dice que no siente miedo, es un mentiroso compulsivo.
11. Miedo siempre debemos sentir, lo que no debemos permitir jamás es que se convierta en pánico.
12. El miedo puede ser tu socio para bien, si lo sabes controlar, pero también tu verdugo implacable si él, te controla a ti.
13. Nunca anheles que el miedo se separe de ti, si quieres seguir viviendo.
14. El miedo te hace sentir alerta si lo controlas, pero te paraliza si es al revés.
15. El miedo es como la sombra, nunca nos abandona.
16. Si los amigos fueran fieles como el miedo, la amistad llegaría a la perfección.
17. El miedo te hace detener, la voluntad te hace avanzar.
18. En muchas batallas podemos vencer el miedo, pero no en todas somos vencedores.
19. A veces el miedo te impide pelear, pero no todas las veces te impide reaccionar.
20. La reacción que produce el miedo, es más peligrosa que la de una bestia herida y acorralada.
21. El miedo es el único sentimiento que produce por igual villanos y héroes.
22. Entre todas las virtudes que inspira el miedo, la más sobresaliente es la de perseverancia.
23. Hay un solo ser que no conoce el miedo: Dios. Hay una sola cosa que no le te teme: el tiempo. Hay un solo ente que lo conquista: la muerte.
24. El miedo hace que el hombre se supere cada día buscando la fórmula para vencerlo.
25. El miedo siempre ha sido un estimulo permanente para encontrar nuevos caminos al éxito.
26. Los hombres quieren encontrar el elixir de la vida, porque le tienen miedo a lo desconocido que hay después de la muerte.
26. Sin el miedo no habría estímulos para la superación.
27. Cuando sentimos miedo, nos apercibimos para evitar el fracaso.
28. El miedo hace que encontremos alternativas para conquistar el éxito.
29. A veces negamos el miedo, para no contagiar de cobardía a los que nos acompañan en el combate.
30. El miedo te puede hacer retroceder, pero recuerda que contigo esta el que no lo conoce y te hace más que vencedor: DIOS.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.





miércoles, 8 de febrero de 2012

EL COMPORTAMIENTO


 


Me he devanado los sesos en no pocas oportunidades tratando de explicarme el comportamiento de los seres humanos, he leído los diferentes planteamientos sicológicos, sociológicos y antropológicos, las posibles causas o razones por las que actuamos, he analizado las situaciones, las implicaciones, las motivaciones y los hechos correlativos que inducen a tal o cual acción y sinceramente no he podido tener un cuadro completo que satisfaga mi anhelo de entender este acontecer diario en nosotros, llegando a la conclusión que ninguna metodología humanista tiene la respuesta, ni la claridad en el asunto.

Los sicólogos nos explican que muchas de nuestras conductas obedecen a los traumas de que hemos sido víctimas en el pasado, asocian nuestro comportamiento con el entorno familiar en que nos hemos desenvuelto o con el medio ambiente en que hemos tenido el desarrollo. Hurgan buscando en la mente los recuerdos ingratos que condicionaron la actitud hacia la vida, desenmarañan una tupida selva de remembranzas sacando con pinzas todo aquello que ocasionó daño a nuestra mente y torció el camino por donde debíamos transitar, pero no logran tener aciertos en la mayoría de los casos y terminan sometiéndose al sicoanálisis como medida desesperada ante la incapacidad de entenderse a sí mismos, la pregunta  que surge con fuerza avasallante es: ¿si no te puedes entender a ti mismo como puedes pretender entender a otros?          

Creo que la vía para entender el comportamiento ajeno, comienza a ser transitada cuando logramos entender el comportamiento personal, si logro entenderme a mí mismo, he dado un paso enorme para entender a otros.

Por otra parte la antropología trata de explicar el comportamiento humano desde el punto de vista social, apelando a la cultura para dar pautas sobre la manera en que los individuos hacen las cosas o porque las hacen.

El comportamiento de las personas obedece a múltiples factores donde inciden la más variada gama de circunstancias que pueden ser históricas, geográficas, culturales, sociales, sicológicas, políticas o religiosas. Haciendo cada una su potencial aporte para el comportamiento del individuo.

Lo cierto del caso es que un buen comportamiento es primeramente el resultado de estar en armonía consigo mismo, una persona que disfrute de paz interior exteriorizara con sus acciones, palabras y hechos todo lo que está oculto a la vista humana de una manera práctica y real, de igual forma sucederá con el que este frustrado, atormentado, decepcionado o viviendo una situación de caos interno.

Es importante que analicemos con conciencia autocritica la manera de relacionarnos con los demás y cuales el resultado de ello, una persona que tenga todo el tiempo serias diferencias con las personas de su entorno, esta incapacitada para relacionarse sanamente con los demás, aunque muchos piensan cuando están en esta situación que todo el mundo está equivocado o todos están en contra.

La dificultad consiste en obtener la paz interior, buscada  en las mas disimiles formas, pero sin éxito alguno por los seres humanos, ya que es vocación del hombre tener paz y vivir en paz, lo que si he percibido es que la desarmonía en los individuos es el resultado de la desazón que produce la inseguridad de no saber su destino final y al no tener certeza de adónde voy a ir, se genera el vacio que produce la insatisfacción saliendo a relucir el mal comportamiento.

Si tu anhelo es tener paz interior y vivir en paz, necesitas tener paz primeramente con Dios, la cual viene a ser el resultado de la justificación por medio de Jesucristo, porque resuelves el problema del pecado y de la culpa que es lo que te impide vivir en paz con Dios, contigo mismo, con las personas y con tu entorno y tener un comportamiento consonó como hombre hecho a imagen y semejanza de DIOS.

Por el pastor: Fernando Zuleta V.